GABRIEL de Shane Abbes - Hernando Harb

miércoles, 29 de diciembre de 2010 en 14:58





















GABRIEL
de Shane Abbes

LEJOS DE LA GRACIA/ LA LUCHA ENTRE EL BIEN Y EL MAL Título original: Gabriel Origen: Australia, 2007 Género: Drama Hablada en inglés Dirección y Producción: Shane Abbess Guión: Shane Abbess y Matt Hylton Todd Libreto: Matt Hylton Todd Música:Brian Cachia Fotografía: Peter Holland Montaje: Adrian Rostirolla Intérpretes: Andy Whitfield (Gabriel) – Dwaine Stevenson (Sammael) – Samantha Noble (Jade/Amitiel) – Michael Piccirilli (Asmodeus) – Jack Campbell (Raphael) – Erika Heynatz (Lilith) – Valentino del Toro (Baliel) Duración original: 109’ Duración en el DVD en la Argentina: 108’ No estrenada en la Argentina Calificación: Sólo para mayores de 16 años, con reservas.

Difícil, complejo y osado debut como realizador el de Shane Abbess. Es un magnífico filme que contó con su portentosa imaginación (en el encuadre, en las tomas que no exceden los dos minutos de duración, en el juego de plano-contraplano magnético que delata una gran escuela), con una fotografía de Peter Holland creativa (los cambios de color de los ojos de los personajes según sus cambios de ánimo, el color blanco/negro y sepia para los instantes en que los protagonistas pierden fuerza y se vuelven humanos –los Caídos- en una ciudad simbólica asqueante bajo una lluvia purificadora que intenta apagar el humo), con un montaje de Adrian Rostirolla (con cuadros de menos de un segundo de duración que combina la amenaza de una daga con el recorrido de una bala que llega a ser superada por el vuelo de un ángel, y otras maravillas que dejan boquiabiertos a los más expertos espectadores) y con una música de Brian Cachia, cuya banda de solos místicos convive con tambores de guerras bajo un cielo en el que las estrellas son bolas de fuego frío o cruces que parecen latir la lucha allí abajo, donde los humanos han olvidado el poder del amor y sólo conviven con el temor a un Dios castigador. En suma: una acrobacia fílmica. No falta la acción, la complejidad mística, el agnosticismo derrotado y hasta el triunfo de un Dios insaciable que no da razones para tanta lucha en apariencia inútil.. Un ejemplo impecable: la violencia compite con la ternura en un montaje paralelo para explicar los celos de un Arc (ángel) perverso (Sammael) con la escena de sexo entre dos Arcs (la bella Amitiel y su redentor, Gabriel, presto a reclamarle a la Divinidad el porqué de la pérdida de la Gracia y la convivencia del Mal y el Bien un solo cuerpo. “¿Cuál es tu finalidad?” – le indaga a Dios el rebelde “Cuál es tu propuesta? Acabo de recibir la ayuda amorosa de mi enemigo mayor, Sammael, que es el compañero Miguel dominado por el Mal, y me dejas solitario, sin fuerzas, ni ánimo”. La respuesta es un silencio bergmaniano que espantanta. La decisión del sublime Arc no es otra que la de dejarse caer desde un rascacielos con los brazos en cruz, mirando ese cielo que ya nadie contempla en el hediondo pozo en que se ha convertido la tierra. “Me entrego a los Caídos –los humanos- y espero que envíes otra legión de ángeles para salvar a esta ciudad abandonada, repleta de prostitución, drogas, ambiciones, corrupción general” significa esa Caída larga que el montaje ordenado por el debutante Abbess interrumpe con la mirada de una mujer salvada y el cielo iluminado de amarillo (el color que domina las escenas terrestres dominadas por la lucha cruenta de los habitantes del Purgatorio). Es interesante resaltar el uso de los colores: el amarillo lleno de luz del crepúsculo optimista y el amarillo sucio, cargado de manchas, que predomina en la noche eterna en que se desarrolla este guión magnífico que tiene antecedentes en la escuela alemana o en el virtuosismo fantástico del gran Ingmar Bergman. Suponer que es el argumento se remite a siete angeles enviados por Dios, el Desconocido, para exterminar a los siete rivales alados que han pervertido lo creado es simplicar esta excelente obra. Cuyo estreno es de esperar se concrete pronto en nuestro país. Las actuaciones están al nivel requerido: un Andy Whitifield excelente en su hermoso sobreviviente que se deja llevar por la oscuridad de la mirada para apagar los reflejos que surgen de sus ojos y dejar al descubierto los tatuajes simbólicos de su en su cuerpo; el pervertido Asmodeus halla en Michael Piccirellio una empatía perefecta; y los delirios que culminan en amor del Mal son ilustrados a la perfección en el Sammael de Dwaine Stevenson. En suma: fuera de prejuicios y creencia “Gabriel” es un filme que anuncia una prometedora carrera a Shane Abbes.

HERNANDO HARB

EL JOVEN HÉRCULES de Mohamed Khashoggi - Hernando Harb

martes, 28 de diciembre de 2010 en 19:56





















EL JOVEN HÉRCULES
de Mohamed Khashoggi

Título original: Little Hercules in 3-D Origen: Estados unidos, 2009 Género: Fantástico Hablada en inglés Dirección: Mohamed Khashoggi Guión: Robert Boris Sobre personajes de una serie televisiva estadounidense Música: Mark Denis Fotografía en colores: Mateo Londono Intérpres: Elliot Gould (Sócrates) – Terry “Hulk” Hogan (Zeus) – Richard Sandrak (Hércules) – Saul Huezo (Ramón) – Judd Nelson (Kevin) No estrenada en la Argentina Duración: 93’ Calificación: Para mayores de 13 años

Es un filme dedicado al público infantil, con un presupuesto elevado, una imaginación pobre y una interpretación deficiente. Lo que llama la atención (a quien redacta estas líneas) es la persistencia estadounidense de presentar hace (por lo menos) cinco años el tema del enfrentamiento padre e hijo. Un entendido en psicología profunda junguiano tal vez detecte tanta insistencia dirigida al imaginario popular mediante el cine. Un tímido aprendiz insinuaría que la clave está en el cambio presidencial, lo que se detecta por el reparto multirracial (insinuado hace una década) y las amistades y amores entre blancos y negros incluidos en una película en 3-D, en la cual hasta se asiste a una secuencia entre una disputa entre una madrastra (la perversa Era) y una madre negra (una californiana maravillosa ama de casa) en defensa del niño héroe (Hércules) a quien llaman “mi hijo”. La historia (que resalta sin escrúpulos las esteticidades del sistema tridimensional y que harán las delicias de los muy chicos) es el deseo de un Hércules niño que desea abandonar el Olimpo para ser un mortal común en la Tierra ante la oposición de papá Zeus (lamentable Terry Hogan) y un Sócrates espantado de suspender sus clases filosóficas y rebatirle a su joven niño acerca de la influencia de los sueños en los deseos naturales de un dios que a toda costa quiere tirarse al agua (literalmente) y aparecer en una pileta de natación de California para disfrutar del abandono de la inmortalidad. De más está decir que están al día las escatologías en son de bromas a las que son tan aficionados los estadounidenses: el recién llegado del Olimpo que vestirse con papel higiénico y, lo que es inaudito (sobre todo para el guionista), discutir con papá a través del agua del inodoro para prevenirle éste que sólo le confiere tres posibilidades de ejercer su fortaleza superfísica en cuatro días. Si las malgasta, no hay retorno. El water closet no creo que sea un celular ideal para conversar entre un dios y su heredero. Por más que el 3-D haga jugarretas con los remolinos acuáticos que provoca apretar un botón. Lo hecho, hecho está. Hay algún diálogo gracioso (cuando el pequeño visitante asegura ser ganador de las olimpíadas griegas varias centurias antes de Cristo) o algún chiste poco serio de referirse a Jesús como al portero de una escuela. Lo dicho, dicho está. La productora espera el lanzamiento con la devoción al“amo dólar” por más que se admita que lo filmado es detestable. La actuación de Elliot Gould ofende la memoria de Sócrates en tanto el espectador adulto no encuentra explicación en la prohibición para menores de 13 años que mereció este Little Hercules que parece anticipar en su final una continuación. Un epílogo que consiste en pegar un trompis en primerísimo plano al objetivo donde (se supone) está ubicado su vástago, lo cual puede provocar algún estupor familiar explicable.


Hernando Harb

BAIXIO DAS BESTAS de Claudio Assis - Arnaldo H.Corazza

en 7:42



















BAIXIO DAS BESTAS
de Claudio Assis


Título original:
Baixio das Bestas
Gênero: Drama
Duracion:
80 min.
Lanzamiento (Brasil):
2007
Distribuicion:
Imovision
Direcion:
Cláudio Assis
Producion:
Júlia Moraes e Cláudio Assis
Co-producion:
Parabólica Brasil
Fotografia:
Walter Carvalho
Direcion de arte:
Renata Pinheiro
Elenco: Mariah Teixeira (Auxiliadora
Fernando Teixeira (Seu Heitor)
Caio Blat (Cícero)
Matheus Nachtergaele (Everardo)
Dira Paes (Bela)
Marcélia Cartaxo (Ceiça)
Hermila Guedes (Dora)
Conceição Camarotti (Dona Margarida)
João Ferreira (Mestre Mário)
Irandhir Santos (Maninho)
China (Cilinho)
Samuel Vieira (Esdras)

En algun lugar de Brasil, en medio de las plantaciones de azucar, una joven vive con su abuelo. Sin recibir de el ningun tipo de afecto, pasa sus dias como una esclava trabajando en la casa. Por la noche es aun peor, su abuelo la desnuda detras de la gasolinera, ante las miradas babeantes de los machos del lugar, que satisfacen su deseo mirando su cuerpo. En un entorno en el que los hombres estan obsesionados por el sexo violento y las mujeres no se creen merecedoras de mucho mas, el futuro se presenta poco alentador para la joven.

El segundo film del director pernanbucano de Brasil, a merecido criticas muy dispares. Filmada en algun lugar remoto del nordeste del Brasil, en un pueblo rodeado de plantaciones de caña de azucar, transcurre una historia donde se denuncia las diferencias sociales, el machismo, la decadencia moral de estos habitantes. Abandonados a la mano de Dios sobreviven como pueden, en un marco decadente y desigual. En lo personal, me parecio un muy buen film, quizas con un guion que no le dio a este film realista demasiada profundidad. Con una camara curiosa, y buena tecnica, Assis va reflejando a este pueblo perdido, inmerso en el desenfreno, la decandencia, y la desigualdad social, donde siempre mandan los poderosos. Creo que merece verse este film, de la nueva cinematografia brasileña, que siempre promete platos fuertes. Recomendable.


Puntos de 1 a 3: 4 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

EL HOMBRE SOLITARIO de Brian Koppelman y David Levien.- Arnaldo H.Corazza

lunes, 27 de diciembre de 2010 en 9:55





















EL HOMBRE SOLITARIO
de Brian Koppelman y David Levien.

TULO: El Hombre Solitario.

TITULO ORIGINAL: Solitary Man.

GÉNERO: Comedia, Drama.

DIRECCIÓN: Brian Koppelman, David Levien.

GUIÓN: Brian Koppelman.

ACTORES: Michael Douglas (Ben), Susan Sarandon (Nancy), Jesse Eisenberg, Mary-Louise Parker (Jordan), Danny DeVito (Jimmy), Jenna Fischer, Richard Schiff.

PRODUCCION: Paul Schiff, Steven Soderbergh y Heidi Jo Markel.

MÚSICA: Michael Penn.

FOTOGRAFÍA: Alwin H. Kuchler.

MONTAJE: Tricia Cooke.

DISTRIBUIDORA: Distribution Company.

PAÍS: Estados Unidos.

AÑO: 2009.

DURACIÓN: 90 Minutos.

ESTRENO EN ARGENTINA: 26 de Agosto de 2010.


Un ex dueño de una empresa automotriz está pasando tiempos difíciles debido a sus continuas indiscreciones. Comienza a salir con una empresaria llamada Jordan, cuyo padre es influyente en la industria automotriz, tiene una oportunidad para enderezar su vida Pero cuando es encargado de acompañar a la hija de Jordan a Boston, él, siendo un seductor obstinado, arruinará su única oportunidad de lograr éxito en su carrera.

El un melodrama de origen Estadounidense, para perder el tiempo, con un guion de baja calidad, y un resultado final decepcionante. Trata sobre los conflictos existenciales de Ben un empresario de 50 años, cuando conoce que tiene problemas cardicacos. Tras describir sus avances sexuales en cuanta mujer se le presente, se van generando conflictos banales, mal descriptos, y va el camino a su soledad y bancarrota. La verdad es que todo el film es intrascedente, carente de profundidad, y filmado solo artesanalmente sin ningun aporte estetico. Michael Douglas en el papel de Ben, trabaja de Michael Douglas, como siempre, ya que en todos sus papeles pone la misma cara crispada sin componer un personaje. El final para el olvido, aparece su primera mujer - la buena- y le tira una tabla de salvacion. Increible se pueda filmar tamaño bodrio.


Puntos de 1 a 5: 1 punto

ARNALDO H. CORAZZA

EFECTOS PERSONALES de David Hollander - Hernando Harb

domingo, 26 de diciembre de 2010 en 16:20






















EFECTOS PERSONALES
de David Hollander

Título original: Personal Effects Origen: Estados Unidos - Alemania, 2009 Género: Drama Hablada en inglés Dirección y Guión: David Hollander Sobre una historia corta, “Mansion on the Hill”, de Rick Moody Productores: David Hollander – Christian Arnold-Bentel Música: Jóhann Jóhansson Fotografía en colores y blanco/negro: Elliot Davis Montaje: Lori Jane Coleman Intérpretes: Michelle Pfeiffer (Linda) – Ashton Kutcher (Walter) – Kathy Bates (Gloria) – Stephen Hudson (Clay) No estrenada en la Argentina Duración: 110’Productoras: Insight Film Studios –A. Tadora KG Calificación: Para mayores

Una voz en off (masculina) –al final sabremos a quién pertenece, aunque es fácil detectarla- explica que “del pasado es imposible liberarnos. Aunque lo borremos los objetos, las cosas, nos lo recuerdan y hacen revivir”. Es la existencial fuerza de las cosas que no nos libra de la culpa, del sufrimiento de una pérdida, de un error, de un intento de solidaridad a destiempo. En este magnífico filme dirigido y escrito por David Hollander un disco regalado, un manojo de llaves, un amuleto -que el espectador no ve-, un arma (descargada o no), un vestido con olor a naftalina, un traje de hombre que perteneció a una época en que necesitaba de ayuda un ser querido, una copa de vino son los objetos que nos retrotraen el dolor, el sufrimiento de no haber cumplido con un ser querido, la inevitable pérdida de un ser amado. La voz reitera que “todos nos necesitamos”. Los unos y los otros. Todos esperamos que el pasado culposo no haga el milagro de traernos al padre perdido. Todo expuesto con lo que puede definirse con una sola palabra: cadencia. Hollander hace de el ritmo un pausado seguimiento de miradas, de labios que se muerden, de un “no” que debe traducirse como un “sí”, de una injusticia que guarda secretos que nos avergüenzan, de una sonrisa infantil impiadosamente tierna… Los “efectos personales” son las cosas que se imponen y nos alertan para seguir adelante. El frío de una culata en el fondo del bolsillo de un joven, la subasta de las cosas queridas que “no sirven” y “molestan” en el garaje, el beso que se desea pero la vergüena pospone y la falta de valentía expuesta por Linda (una bellísima Michele Pfeiffer en uno de sus mejores trabajos) en voz alta, monologando y sabiéndose escuchada: “Este pueblo de casas grises y cielo oscuro, con sus viviendas con olores a humedad y a otros tiempos, esas esquinas desiertas, todo eso me gusta, porque viven los seres que amo y me necesitan tanto como yo los necesito a ellos”. Laura es una viuda que tiene a cargo a su hijo algo retrasado y sordomudo, con los ojos húmedos por la muerte de su marido, un alcohólico, aficionado a las armas, asesinado por motivos que no interesan rememorar. Trabaja en una Comunidad pueblerina donde se conocen parejas que nunca lo hubieran hecho y se casan bajo los auspicios de la entidad (hay una secuencia del baile de un lisiado y una hindú recién casados que emociona hasta querer consumir el alma del voyeur espectador). Walter es un deportista de lucha libre que al punto de lograr un triunfo en Pensilvania, debe retornar porque su hermana melliza fue asesinada violentamente, se ha iniciado un juicio contra un (presunto) culpable y debe ayudar a vivir a su madre y a su sobrina de cinco años. La interpretación de Ashton Kutcher lo ubica (quien escribe estas líneas está seguro) entre el mejor actor de su generación). Linda y Walter se conocen en un centro de autoayuda de concurrentes que perdieron a sus seres amados en forma violenta. La cadencia de David Hollander -su sello personal- impone la exposición de amor en todas sus variantes. El hijo de Linda (un excepcional Stephen Hudson) transmite con ademanes el amor que siente por el amante de su madre, y en su sordomudez es capaz de hacerse comprender más que los que lo rodean. Walter ya no lamente su fracaso deportivo, sufre por no haber ayudado a su hermana melliza, violada y quemada al borde de un riacho, donde concurre todos los días a recordarla y despedirse persignándose. Además se gana la vida disfrazado una gallina amarilla repartiendo ofertas para comer pizza: “soy una gallina triste” repite. Gloria, madre de la chica asesinada, consume el fracaso materno y se amarra a su nieta, cuyo padre va a casarse para retornar a la vida y abandonar la desmesura del dolor de trajinar como moribundo). Pero la cadencia de Hollander es esperanzadora. Los objetos se imponen con esa fuerza predicada por Simone de Beavoir, pero llama la atención de los “otros”, que están (estamos) para ayudar (nos ayuden) a sobrevivir. Imperdible filme que muchos rechazarán por la frustración de no toparse con una historia romántica. Falso. Otros alegarán demasiada humedad en los ojos de los personajes sin reparar en las sutilezas diseminadas por un guión impecable: Walter (el enamorado) y Clay (el hijo sordomudo) caminan igual: bamboleantes, no son muy lúcidos, pero superan sus carencias complementándose. Hay escenas estupendas donde el montaje (de la ya popular Lori Jane Coleman) acentúa los sobreentendidos: el baile sensual de Linda, los torpes codazos de Walter en una fiesta, la mirada que transmite un solo ojo provocador sobre la sonrisa de Linda, la confesión de Clay de haberse identificado con sus peces detrás de un vidrio que no puede separarlos del todo. Y sobre todo la mirada inquisidora de ese joven, al final, que nos transmite que las cosas tienen una razón de existir: alertar acerca de la angustia de los demás y de la propia para ayudar en la carrera de vivir en un pueblo con casas que huelen a humedad y frustrados deportistas que se disfrazan de “gallinas” para promocionar pollos en las principales calles. Y hasta nos previene de ese “efecto personal” que es un arma, que podemos emplear erróneamente para destruir a un inocente. Imperdible.


Hernando Harb

DETECTIVE DEE de Hark Tsui - Arnaldo H.Corazza

en 15:47





















DETECTIVE DEE
de Hark Tsui

Título: Detective Dee and the Mystery of Phantom Flame
Título original: Di Renjie
Dirección: Hark Tsui
Producción: Sung Pong Choo
País: China, Hong Kong
Año: 0000
Fecha de estreno: 0000-00-00
Duración: 122 minutos
Género/s: Criminal, Thriller, Acción
Fotografía: Chi Ying Chan
Distribuidora: Detective Dee and the Mystery of Phantom Flame

Cuando la muerte de varios subditos leales amenazan con retrasar la coronación de la emperatriz Wu Zetian, esta manda llamar al detective Dee, experto en aplicar métodos científicos a sus investigaciones, a la vez que maestro de las artes marciales, para que investigue los hechos, a pesar de que fue ella misma quien le mandó al exilio en el pasado.

Mezcla de pelicula epica, historica y policial no hay dudas que DECETIVE DEE es un film que soprende. Es una gran produccion, con un guion que mezcla lo historico con lo fantastico, que con solvencia lleva al cine Hark Tsui. Si bien es un genero que no me atrae demasiado, debo confesar que quede harto satisfecho con el film. Los efectos especiales son fantasticos, dignos de mencionar y elogiar. Buenas las interpretaciones. El film tiene un gran ritmo, no da descansos, y los combates son alucinantes. Nuevamente el cine Chino nos sorprende, con esta produccion muy recomendable.


Puntos de 1 a 5: 4 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

LA DOLCE VITA de Federico Fellini - Arnaldo H.Corazza

en 7:51












LA DOLCE VITA

de Federico Fellini


Título: La dolce vita

Título original: La dolce vita

Dirección: Federico Fellini

País: Francia, Italia

Año: 1960

Duración: 174 min.

Género: Drama, Fantástico

Reparto: Marcello Mastroianni, Anita Ekberg, Anouk Aimée, Yvonne Furneaux, Magali Noël, Alain Cuny, Annibale Ninchi, Walter Santesso, Valeria Ciangottini, Riccardo Garrone, Ida Galli, Audrey McDonald, Polidor, Alain Dijon, Enzo Cerusico, Giulio Paradisi, Enzo Doria, Enrico Glori, Adriana Moneta, Massimo Busetti, Mino Doro, Giulio Girola, Laura Betti, Nico, Domino, Carlo Musto, Lex Barker, Jacques Sernas, Nadia Gray

Productora: Gray-Film

Departamento artístico: Brunello Rondi, Giorgio Giovannini, Lucia Mirisola, Vito Anzalone

Departamento editorial: Adriana Olasio, Vanda Olasio

Departamento musical: Armando Trovajoli, Franco Ferrara

Dirección: Federico Fellini

Diseño de producción: Piero Gherardi

Fotografía: Otello Martelli

Historia original: Ennio Flaiano, Federico Fellini, Tullio Pinelli

Maquillaje: Otello Fava, Renata Magnanti, Sergio Angeloni

Montaje: Leo Cattozzo

Música: Nino Rota

Producción ejecutiva: Franco Magli

Sonido: Agostino Moretti, Oscar Di Santo

Vestuario: Lucia Mirisola Piero Gherardi

Marcello Rubini es un paparazzo en busca de celebridades, que se mueve con insatisfacción entre las fiestas nocturnas que celebra la burguesía de la época. Un día es informado de que Sylvia, una célebre diva del mundo del cine, llega a Roma. Marcello decide que ésta es su oportunidad de conseguir una gran noticia, y perseguirá a esta bella dama por las fiestas nocturnas de la ciudad.

Ver nuevamente La dolce vita, de Federico Fellini, y comprobar que su magia sigue intacta, me ha dado gran placer. Es un film de los años 60, que marca el distanciamiento de Fellini del neorealismo, y el comienzo de su epoca mas simbolica. Fue premiada como mejor pelicula en el Festival de CANNES, prohibida por el Vaticano, y tambien prohibida en la España de Franco, donde se estreno recien en los años 80. Rubini interpretado por el siempre magnifico Marcello Mastroiani, es el nexo que nos permite ingresar a distintos cuadros donde Fellini hace un retrato despiadado de la Roma de esa epoca, refiriendose a la oligarquia, el ambiente cinematografico, la prensa, y tambien la Iglesia. Todo el retrato es corrosivo. La insatisfaccion, el consumo, las vidas vacias. Hay escenas memorables, que marcaron el film en su epoca. El baño de Anita Ekberg en la Fontana di Trevi. El falso milagro de ver a la virgen por parte de dos niños fabuladores, me parece un cuadro genial de un Fellini autentico. Las decadentes fiestas de la aristocracia. Filmada con la maestria de Fellini, con su tecnica y capacidad. Que mas decir que ya no se haya dicho. Los actores que parecen elegidos uno a uno en consonancia a su rol. No se puede dejar de verla, y ver la introduccion de todo lo que Fellini nos aportara despues. Imprescindible.


Puntos de 1 a 5: 5 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

Cine Club | Powered by Blogger | Entries (RSS) | Comments (RSS) | Designed by MB Web Design | XML Coded By Cahayabiru.com