PUNTOS DE VISTA de Pete Travis - HERNANDO HARB

martes, 24 de agosto de 2010 en 16:43













PUNTOS DE VISTA

de Pete Travis


Título original: “Vantage Point”

Estados Unidos, 2008

Género: Thriller

Distribuida por Columbia Pictures

Dirección: Pete Travis

Guión original: Barry L. Levy

Productor:Neal H. Moritz

Diseño de Producción: Brigitte Broch

Productores: Edgar Ramírez – Ayelet Zurer

Montaje: Stuart Baird

Música: Atli Örvarsson

Director de fotografía en colores: Amir Mokri

Hablada en inglés y español

Estrenada en la Argentina: 28 de febrero de 2008

Duración original: 90´

Intérpretes: Dennis Quaid (Thomas Barnes) – Matthew Fox (Kent Taylor) – Forest Whitaker (Howard Lewis) – Sigourney Weaver (Rex Brooks) – William Hurt (Presidente Ashton) – Eduardo Noriega (Enrique) – Said Tghmaoui (Suárez)

Calificación en la Argentina: Sólo para mayores de 13 años


Plaza de Salamanca, repleta de gente. Esperan al presidente Ashton, de los EE.UU., para inaugurar el foro contra el terrorismo. Hay una tensión que se percibe en el ambiente soleado (el filme fue rodado en Cuernavaca, México) que la cámara trasmite y no deja de hacerlo durante los quince minutos que unen la llegada del estadounidense, empieza el discurso del intendente y se produce un atentado: no sólo contra el presidente visitante, también estalla una bomba potente que derrumba varios edificios y deja ala plaza cubierta de heridos, polvo y gente escapando.

En una película en la que la protagonista es la acción. El desarrollo del relato transcurre puntualmente ese cuarto de hora vistos desde el punto de vista de asistentes al acto: un guardaespaldas culposo, otro demasiado heroico, un turista negro con su cámara digital, una movilera antiimperialista,- una madre y su pequeña hija que acaba de perder un helado, un policía español enamorado que se siente traicionado por su amante, una productora de TV, enfermeras, choferes de ambulancia, un hispano que busca a su hermano secuestrado, un conserje de hotel…

No hay personajes en el estricto sentido cinematográfico, son simples marionetas que el director Pete Travis usa para concretar un ejercicio de estilo con la complicidad del montajista Stuart Baird y el músico Atli Örvarsson. En verdad, los tres son los responsables de este despliegue de dinámica que no da respiro al espectador.

Las líneas de diálogo son apenas interjecciones, órdenes, breves pedidos de auxilio, llamados de atención… También los objetos se incorporar al juego del realizador y sus dos magníficos profesionales: un celular modernísimo que dispara tiros, un ventilador que gira en un cuartucho solitario, una cámara fotográfica curiosa, la capa de una enfermera, un cucurucho, una cámara de televisión que se duplica y triplica…

En suma, un cine hecho de imágenes que duran desde medio segundo hasta un minutos, y se amalgaman hasta el paroxismo dejando a William Friedkin y su “Contacto en Francia” o James Bond y su 007 corriendo por grúas y caminos estrechos a la altura de un aprendiz de velocidad al servicio del montaje.

Un ejemplo entre muchos: un agente del Servicio Secreto observa un visillo moviéndose en una ventana que se supone vacía (la escena dura dos segundos), un turista negro observa con su cámara de fotos la mirada intrigada (un segundo), no tienen tiempo de dudar (medio segundo de ojos azorados), una mano dispara una pistola (otro segundo), el presidente cae (medio segundo), otra mirada que anuncia una huida sin que su dueña diga una sola palabra, otros ojos que lo miran y advierten más adrenalina, un policía que tira un bolso, otro que descubre el gesto, un estallido terrible, miles de astillas, escombros, voces, centenares de segundos que Travis enlaza en el cuarto de la moviola para armar cine puro, con una trama casi mínima, con diálogos que se parecen balbuceos, con una intriga que crece, donde el sospechoso puede ser cualquiera y hasta multiplicarse en varios.

Hay pasajes que el óptimo fotógrafo Amir Mokri enfoca un solo ojo (no se sabe de quién) y el espectador se inquieta ante una duda; el ojo es reemplazado por el de una mujer, luego por el de una niña, y el de ésta por un huracán de tierra que cubre cuerpos y espanta el aire respirable reemplazado por ayes y llantos.

Una magnífica película de acción realizada con la prolijidad de un experto y que logra que las actuaciones (el reparto es de primer orden) no puedan decir que son tales porque aparece un rival absorbente: la acción. ¿Quién puede decir que el notable Forest Whitaker se luce entre planos y contraplanos que lo convierten en un cuerpo que huye, se esconde, busca a una niña llamada Anna y que con un movimiento nervioso de espaldas anuncia la presencia de un posible atacador? ¿Quién puede negar que el joven actor Eduardo Noriega sacrifica sus cualidades interpretativas y se somete a los designios de un realizador que hace con la filmadora una prolongación de sus manos para reflejar la persecución de varios coches en callecitas empedradas en medio de gente despavorida?

Se dijo que “Puntos de vista” es la visión particular de 8 personajes ante un acto terrorista. Nada más errado. Primero que el número de observadores es casi el doble. Segundo: salvo algún terrorista emite algo parecido a una frase vengativa.

Los atacados somos todos los observadores. El atacado: un presidente (o su doble).

Las palmas de este thriller se las lleva un virtuoso dividido en tres nombres: el del director, el del montajista y el de la música, cuyos sonidos trasmiten estados de ánimo como contadas veces se ha escuchado en esta clase de filmes.

Consejo: véala. No haga caso de opiniones apresuradas ni de críticas desorientadoramente vanguardistas.

Observación: Fíjese en el actor que cumple el rol de Suárez, se llama Said Tghmaouni, tiene gran futuro. Pronto lo veremos en “Endgame” (2009) con William Hurt.


HERNANDO HARB

LOS AMOS DE BROOKLYN de Antoine Fuqua -HERNANDO HARB

domingo, 22 de agosto de 2010 en 16:51















LOS AMOS DE BROOKLYN

de Antoine Fuqua


Título original: “Brooklyn’s Finest”

Estados Unidos, 2009

Género: Drama policial

Dirección: Antoine Fuqua

Guión original: Michael C. Martin

Productora: Millennium Films

Productores asociados: Antoine Fuqua – Jesse Kennedy – Boaz Davidson – Robert Greenhit

Distribuida por Wide Pictures

Diseño de Producción: Therese De Prez

Fotografía en colores: Patrick Murguia

Montaje: Barbara Tulliver

Música: Marcelo Zarvos

Intérpretes: Richard Gere (Eddie Dugan) - Don Cheadle (Clarence “Tango” Butler) - Ethan Hawke (Sal Procida) - Wesley Snipes (Caz) - Ellen Barkin (Agente Smith) - Will Patton (Bill Hobarts) - Vincent D’Onofrio (Carlo) - Lilli Taylor (Angela) - Brian F. O´Byrne (Rony Rosario)

Fecha de estreno en la Argentina: 5 de agosto de 2010

Duración: 132’

Duración original: 140’ (mantenida en el DVD editado en la Argentina)

Calificación: Sólo para mayores de 16 años


El clásico puente de Brooklyn, casi de noche, casi solitario. Un recorrido desde un cielo nublado por los edificios idénticos de los suburbios de barriadas que recorre algún coche celular con sospechoso letargo. Ventanas sin luz. El olor del falso silencio. Todo ( y más) trasmitido por el admirable fotógrafo Patrick Murguia para iniciar una de las historias más despiadadas que el cine haya filmado sobre la institución policial de los Estados Unidos.

En off se escuchan voces masculinas susurrando: un ladrón que relata cómo obtuvo un dinero de la venta de drogas; el otro, un policía de civil buscando información. Están en un coche viejo protegidos por la oscuridad. De pronto un seco disparo termina con la vida del primero. El segundo huye. Nadie ha escuchado nada, salvo el espectador que inicia las vivencias de tres vigilantes del orden, cuyas vidas convergen en un final sangriento e impiadoso donde la inocencia está ausente y la culpabilidad se disfraza con la facilidad de habitar un territorio poblado por marginales sin futuro y con licencia para delinquir.

El guión del primerizo Michael C. Martin -toda una promesa-

Nos presenta a un policía a una semana de jubilarse, el neurótico Eddie, un solitario que ama a una prostituta; a un oficial de estupefacientes, padre de siete hijos, dispuesto a a matar a mansalva en cada allanamiento con tal de apoderarse del dinero necesario para adquirir una vivienda decente; un policía de civil que custodia el barrio manteniendo una agradecida amistad con el mandamás.

Los tres circulan en una trama des-estructurada por el director Antoine Fuqua, pero no al estilo francés con el montaje que combina pasado y presente. Él optó por un desorden premeditado valiéndose de un certero montaje paralelo que no sólo explica emocionalmente la historia. El sistema le permite diagramar un crescendo útil para comparar tres conductas de hombres que de y para una institución inválida (en el amplio sentido del término).

La perturbadora personalidad de Eddie (quien espera su retiro) es el resultado de un trabajo que lo convirtió en una placa más (cuando se despide de sus superiores la placa es tirada a una caja de cartón repleta de muchas similares) y en un ser que juega a una suerte de ruleta rusa cada mañana luego de tomar su vaso de alcohol barato). El drama del conflictuado católico Sal –un admirable Ethan Hawke- es el de un desprotegido por “la fuerza” a la que le dedica su vida sin permitirle brindarle a su familia una vivienda decente; de ahí que recurre a un modo de ahorrar: mata a ladrones y se apodera de los botines (“Total ese dinero jamás va a parar a un centro de rehabilitación”, razona). El negro “Tango” convive en las calles con la gente de su raza, disimulando raterías, venta de drogas, infames bares donde trabajan mujeres en situación de (literal) esclavitud.

Hay secuencias implacables: una de las máximas “ejecutivas” de la policía es la agente Smith, quien desde un comedero de cuarta categoría distribuye prebendas y ordena premiar a los uniformados a cambio de delaciones.

La nueva generación de policías se descoloca ante un panorama desesperanzado: un debutante debe reprimir a un landronzuelo por robar caramelos en el preciso momento en que sus colegas, muy cerca, matan sin piedad con fines de lucro. Tampoco los “nuevos” pueden defender a una mujer golpeada brutalmente en la calle por su pareja debido a que esa calle no está incluida dentro del área de su vigilancia… Y así desfilan los encargados de una misión al servicio de la comunidad, entre los que figura hasta un “marine” dispuesto a limpiar de corrupción su nación.

No hay ningún personaje –ni siquiera secundario- que discurra la moraleja repetida de este tipo de filmes. El the end desmoralizador, eso sí, nos ha ahorrado la glorificación de la violencia -tan cara a Tarantino y sucesores- pero no escatimó disparos secos, golpes de impacto nada gratuitos, ni un lenguaje que tememos que en la versión estrenada haya sido borrado para no lastimar a determinadas conciencias.

Vale la pena seguir las cavilaciones de estos “amos” de un Brooklyn en los que, de más está decir, no faltan las referencias racistas a latinos, actitudes misóginas extremas y un inquietante planteamiento que queda flotando en el interior del voyeur -espectador: ¿qué diferencia existe entre lo correcto y lo justo?

Un personaje secundario escupe estas palabras: “Es cuestión de elegir entre la Justicia y la Corrección”. Aterra el dilema tan confusamente planteado como lo sufre el uniformado que quiere mantener ese vapuleado “espíritu

corporativo”.


HERNANDO HARB

NO CONFIES EN MI de Gabriel Garcia y Liliana Quartuccio -Arnaldo H.Corazza

en 6:19










NO CONFIES EN MI

de Gabriel Garcia y Liliana Quartuccio

Ciudad Cultural Konex - Sarmiento 3131 - Buenos Aires

Idea Original: Gabriel García
Libro : Gabriel García-Liliana Quartuccio

Elenco: Alejandro Paker, Felipe Colombo, Manuela Pal, Carla Scatarelli y Verónica de la Vega
Diseño de Luces: Manuel Garrido
Asistentes de Producción: Vanesa González, Martín Etcheverry , Fernán Curiel
Comunicación y Marketing: Brenda Bianquet
Prensa y Comunicación: .Tiff
Dirección General: Daniel Suárez Marzal - Gabriel Rosas
Producción General: GRG Producciones

Lo mejor de la obra es su duracion 45/50 minutos, y asi poder irse rapidamente. Uno intenta no ser cruel, porque sabe del esfuerzo que significa materializar estos proyectos, pero en el mejor de los casos podemos hablar de un intento fallido. El libro es muy flojo, los dialogos intrascendentes, y si quiso generar algo de misterio no lo logra en ningun momento. Tampoco son convincentes las actuaciones, como si nadie estuviera convencido de lo que esta representando.
En fin, no nos parece recomendable, sobre todo cuando el espectador tambien hace un esfuerzo (las entradas no son por cierto economicas).

Puntos de 1 a 5: 1 punto

THE QUIET De Jamie Babbit - Hernando Harb

viernes, 20 de agosto de 2010 en 16:38















THE QUIET

De Jamie Babbit


Los Deer, una familia de Austin, California, clase media acomodada. El relato penetra en la intimidad a través del relato interior en off de Dot, una ahijada recientemente huérfana adoptada por los prolijos integrantes de este tinglado estadounidense.

Paul, el padre es un arquitecto que atiende a su esposa, Olivia, una mujer que sufre de los nervios y sobrevive empastillada con los remedios que su cónyuge le compra puntualmente. Nina, la única hija, es una discreta alumna, porrista del equipo de básquet del colegio.

En el medio está Dot, una sordomuda que en medio de la multitud se siempre invisible. “Lo terrible de mi invisibilidad es que nadie me percibe, pero yo noto las presencias de los demás”, medita.

Cada personaje esconde un secreto, a veces lo comparte en silencio con otro, pero cohabitan usando la mentira como escudo o para soportar una vida disfuncional que las apariencias protegen.

Dot es una especie de falsa nerd, conocedora de lo que esconden los Deer, toca a solas sonatas de Beethoven que su padre (cuyas cenizas guarda en un cofre) le ha enseñado mediante un método no precisamente tradicional) y soporta las confidencias de los que la rodean leyendo los labios. Sabe de la violencia de Nina y sus deseos criminales, las intimidades de Connor, un joven virgen compañero de las clases de biología, las feroces autocríticas de Paul al borde de su lecho, la adicción a los somníferos de Olivia, las extravagancias de la obesa Fiona… Es su mutismo que la convierte en una confesora que la convertirá en el detonante de la tragedia elaborada por los muy jóvenes guionistas Nazemian y Scraft con habilidad y audacia, quienes optaron por cercenar algunas facetas clave de algún personaje menor (el lesbianismo no asumido por Fiona, por ejemplo) para no cargar las tintas del drama que huye del folletín pero que no puede evadir los peligros del thriller.

Si bien el espectador va descubriendo paulatinamente las sorpresas que le depara el relato no es honesto anticiparlas para que “The Quiet” (“La invisible”) no deje de ser un estimable filme psicológico que, al fin de cuentas, su mayor objetivo es mostrar el angustioso periplo de dos muchachas que necesitan liberarse de la disfuncionalidad paterna que ambas soportan en un clímax de amor-odio.

La actuación es óptima. Camilla Belle fue seleccionada a través de un exigente casting comandado por la directora televisiva Jamie Babbit . Compone a una sordomuda con matices exactos y en el desenlace lo ilógico se vuelve explicable. Edie Falco es una señora Deer exacta (sus ojos entrecerrados, sus silencios, los ruegos lastimosos en el lecho matrimonial no requieren ni de exageraciones ni de mayores primeros planos). Un párrafo para Shawn Ashmore, un jovenzuelo que usa a Dot para poder hablar sus desvaríos (supuestos) de adicto sexual y de sus múltiple onanismo.

En definitiva: un elaborado drama, fotografiado con luz natural (la luz de la luna, el sol penetrando enormes ventanales) para compensar la técnica digital para trasmitir penumbras escenográficas que son las culposas oscuridades que el alma humana intenta no compartir con la del próximo por temor a descubrirse tal cual es.

Hernando Harb

EL ÚLTIMO MAESTRO DEL AIRE de M.Night Shyamalan - HERNANDO HARB

en 14:30















EL ÚLTIMO MAESTRO DEL AIRE

de M.Night Shyamalan


Título original: The Last Airbender

EE.UU., 2010

Género: Aventuras/Acción

Distribuida por Paramount Pictures & Nickelodeon Movies

Director: M. Night Shyamalan

Guión: M. Night Shyamalan

Productor: José L. Rodríguez

Música: James Newton Howard

Montaje: Conrad Buff

Fotografía en colores y pantalla en 3D: Andrew Lesnie

Hablada en inglés (hay copias estrenadas en castellano)

Fecha de estreno en la Argentina: 12 de agosto de 2010

Intérpretes: Noah Ringer (Aang-Avatar) – Nicola Pelitz (Katara) - Jackson Ratbone (Sokka)- Cliff Curtis (Lord Ozai)- Aasif Mandvi (Commander Zhao) – Dev Patel (Príncipe Zuko)

Duración: 120’


El caso del artesano de origen indio Manoj Night Shyamalan se presta para el asombro. Desde 1992 no deja de rodar filmes de altos presupuestos y exóticas tramas que logran una repercusión popular debido a un excelente aparato productivo.

Éste “El último maestro…” es un ejemplo. Filmada en tridimensional, con una cantidad de productores de diversas procedencias y siguiendo lineamientos presuntuosos de guiones propios el joven MNS se aboca con un afán que podría tener un mejor destino desde 1992 a lanzar películas que, en el mejor de los casos, se vincularían con el género de la fantasía, combinada con acciones multitudinarias, efectos especiales, extraterrestres solapados, espíritus de otro mundo y hasta el fin de la Tierra por culpa de humanos desatentos con la Madre Naturaleza.

Su tercera película, “Sexto sentido” (1999), tuvo los halagos de críticos apresurados y de un público aficionado a visitantes cuyas almas no desean despedirse y marcharse al otro mundo. Le siguieron algunas otras como “Señales” (2002, con Mel Gibson, donde los E.T. asolaban una chacra), “La aldea” (2004, indigna demostración de cine de misterio con un desconcertado William Hurt), “La joven del agua” (2006, con una náyade que molestaba las cañerías que desembocaban en un natatorio), “El fin de los tiempos” (2007-08, donde las desventuras de un grupito de seudopersonajes descubrían que el desastre ecológico se avecinaba).

Hasta que arribamos a “El último maestro del aire” donde nos cuenta este hindú-norteamericano que hay cuatro naciones (Aire, Agua, Tierra y Fuego) renacidas de una serie televisiva filmada en 2005 y que (por suerte) no llegó a nuestra maltratada (por diversos motivos) televisión.

Dos hermanos (la bonita Katara y el más o menos intrépido Sokka) buscan alimento para su comunidad en medio de icebergs, hielo, estalactitas y lagos congelados. Pertenecen al mundo del Agua, por supuesto. Hasta que a los cinco minutos de iniciado el filme, la pareja descubre que los habitantes del territorio ígneo tienen intereses de dominar a los otros tres con la ayuda portentosa de una flotilla de barcos que no se mueven de la costa durante las dos horas de duración de la historieta. Tampoco vemos cómo descienden los colonizadores de las negras naves porque el montaje de Conrad Buff evita hacérnoslo saber.

Nunca falta el héroe salvador: esta vez en un niño, un Avatar llamado de entrecasa Aang, con suficientes enseñanzas de monjes presididos por uno que permanece en una cueva y se asoma para que el uso del 3D se luzca en algún momento de la soporífera saga cuya estruendosa música de James Newton Howard se encarga de aturdir a los juveniles espectadores y a padres azorados de tanta impericia reunida como un manojo de cardos lanzados de una pantalla en la que se puede distinguir al actor de “Slumdog Millonaire” (2008, Oscar a la Mejor Película del Año), el morocho nacido en EE.UU. Dev Patel, que pretende hacer carrera desde que el tándem integrado por el inglés Danny Boyle y su ayudante hindú Loveleen Tandan suponen haberlo consagrado en esa comedia ambientada en barrios marginales y programas de preguntas y respuestas de la TV del país del Taj Majal.

En cuanto al incongruente guión de MNS para muestra basta un botón:

“Los espíritus adoptan formas diversas” , apunta alguien mirando al cielo.

“Vendrán en nuestra ayuda”, acota otro.

“Hay que tratarlos con amabilidad”, remata el primero.

Si alguien sospecha que este diálogo es incoherente por haber sido extraído de contexto se equivoca. Si se piensa que hubo un error de traducción, también. La verdad es que como estas “erudiciones” hay a montones y uno no sabe qué sentido le otorgan al libreto.

Pero no importa, para entretenernos están las piruetas de Avatar y Katara, de cuyos dedos surgen torrentes (sí, torrentes) capaces de inaugurar lagunas o huracanes que pueden sepultar a todo los integrantes de la ficha técnica de este filme que se inicia con un letrero que anticipa: “1. Agua”. De lo que se deduce que se preparan tres postproducciones con los respectivos elementos que permitan que la humanidad exista.

De manera: que los colonizadores de la comunidad del Fuego insistirán en sus propósitos. Esperemos que las cuentas no den un saldo positivo y los productores retrocedan en sus intenciones.

Lástima por el Avatar: es un preadolescente muy simpático ye insistente atleta (tal vez aquí esté su futuro).


Hernando Harb

ANTICIPOS: "LA 21,BARRACAS" - Hernando Harb

miércoles, 18 de agosto de 2010 en 17:19
















ANTICIPOS: "LA 21, BARRACAS"


El lunes 16 de agosto, la sala del cine Gaumont, en el corazón de Congreso, se preestrenó una suerte de documental. “La 21, Barracas” se titula. La publicidad anticipatoria de la exhibición de esta semidocumental fue casi nula, de modo que de su existencia se enteró muy poca gente, salvo los habitantes de la villa de emergencia que dio origen a este filme de corta duración. Una lástima.

La sala estaba inundada -hasta los pasillos- por el público protagonista de la trama de esta película que un cronista calificó como “villera”, se supone que en un arranque fundacional de géneros en el cine. ¿Por qué es una película “villera” (así, entre comillas)? ¿Puede calificarse “Detrás de un largo muro” ( Lucas Demare, 1958) como tal? ¿Un filme que se desarrolla entre las casillas de emergencia es una película que merece esa pertenencia? ¿La segunda parte de “Anita” (Marcos Carnevale, 2009) donde el personaje de Leonor Manso protege a una niña con síndrome de Down pertenece a un segmento “villero”? La lista sería interminable en la temática que, muy esporádicamente es cierto, ha trasladado a la pantalla con suerte diversa. ¿Se podría incluir un título notable de Lautaro Murúa como a una denuncia acerca de una marginación social, “Alias Gardelito” (1961)?

Bueno, innovaciones de tituleros apresurados.

La cuestión es “La 21, Barracas” espera fecha de estreno para ser juzgada por el público.

Queremos tan sólo anticipar una canción que complementa la película, escrita y musicaliza como videoclip. La creación de los versos pertenecen a Cristian Rey y a “los chicos de la 21”(sic).

Cada lector tendrá su opinión (cuando el filme se estrene daremos la nuestra).

MÚSICA CON BRONCA

(Nota del videoclip: Los tatuajes de Cristian Rey son imposibles de leer de una sola vez; sus gestos de rapero hacen que nunca tenga los brazos quietos. Aquí algunas letras.)

“No me señalen no… por ser villero/ como si fuéramos ratas del Riachuelo/ por qué no vienen y recorren mis pasillos/ para ver el hambre y el frío de nuestros niños. Y no nos metan a todos en la misma bolsa/ como que de este país somos la deshonra.

“Tenemos nuestros estudiantes, egresados, arquitectos, albañiles, cartoneros/ sin un futuro por ser villeros (Villero Soy.)

“Vamos a buscarlos y llenaremos de agujeros/ ya que no hay justicia seremos los justicieros/ A imponer en nuestro barrio nuestra propia ley/ ya que él ha cruzado y nos hizo enloquecer. Cruzaremos la frontera, sembraremos miedo/ y a aquel violador maldito prenderemos fuego (Justicia).

“Vamos a caerle y que pinte el tiroteo/ y vamos a ahogarles en su mismo Riachuelo” (Sin Tregua).”

La letra sigue. Sin esmero, con mayor bronca, con similar dolor, con peores amenazas. Todas festejadas por el público (en su mayor parte integrada por jóvenes dignos de una reunión rapera

A la salida de la exhibición la zona en la que se destaca nuestro Honorable Consejo de la Nación, las palomas de la Plaza de los Congresos y de adyacencias, los negocios expendiendo abundante cerveza de marca nacional y –sobre todo- extranjera, se vio alborotada, inexplicablemente contenta rumbeando para esos dos polos que se conocen como Plaza Constitución y Retiro.

Los políticos, ausentes (el lunes era parte del finde).


Hernando Harb

50 HOMBRES MUERTOS de Kari Skogland -Arnaldo H.Corazza

martes, 17 de agosto de 2010 en 19:18












50 HOMBRES MUERTOS

de Kari Skogland


Título: 50 hombres muertos Título original: Fifty dead men walkingDirección: Kari SkoglandPaís: Canadá, El Reino UnidoAño: 2008Duración: 117 min.Género: Thriller, AcciónReparto: Ben Kingsley, Jim Sturgess, Kevin Zegers, Natalie Press, Rose McGowan, Tom Collins, William Houston, Michael McElhatton, Gerard Jordan, David Pearse, Joe Doyle, Conor MacNeill, Ewan Harts, Ewan Harts, Ciaran Nolan, Ali White, Frankie McCafferty, Matt McArdle, Dessie Gallagher, Kris Edlund, Sheila Kerr, Nick Dunning, Paschal Friel, George McMahon, Paul Kennedy, Gerry Doherty, Derek Halligan, James Doran, Michael Graham, Anthony Brophy, Henry Deazley, Nathan Hughes, Karen Mason, Brigid Erin Bates, Drew Thompson, Seamus Ball, Jonathan Harden, Alexandra Ford, Chris SimpsonWeb: www.festival-films.com/50hombres Distribuidora: Festival Films S.L. Productora: HandMade Films, Brightlight Pictures, Future Films, Altitude Entertainment[Image]Casting: John HubbardDepartamento artístico: Alan Chesters, Amy Merry, Anne-Louise McGinnis, Bryony Birkbeck, Chris Moore, David Rowney, Dermot Blighe, Jim Barr, Julia Castle, Leon McCarthy, McCoy Dan, Michael Cullen, Paul Stewart, Sara Hayward, Tommy HillandDepartamento de transportes: Alan Keys, Ken Cathcart, Roy McManus, Ryan Marshall, Steven Herron, Tom HeanyDepartamento editorial: Helen Sheridan, James Cowan, Kate Kroll, Ken MacKenzie, Koah Kruse, Rhys Lloyd, Thor RoosDepartamento musical: Hal Beckett, Ian Neil, Meagan CarsienceDirección: Kari SkoglandDirección artística: David HindleDiseño de producción: Eve StewartEfectos especiales: Vincent KivlehanEfectos visuales: Christopher Elke, Dan Brittain, Doug Oddy, John Fukushima, Matt Yeoman, Persis ReynoldsFotografía: Jonathan FreemanGuión: Kari SkoglandLibro original:Maquillaje: Clare Ramsey, Kirstin Chalmers, Laura Lilley, Sian Wilson, Waldo MasonMontaje: Jim MunroMúsica: Ben MinkProducción asociada: Alice Clough, Jonathan ShoreProducción ejecutiva: Cindy Cowan, Elsie Choi, Guy Collins, Karyn Edwards, Kyle Lundberg, Michael Ryan, Nicole Carmen-Davis, Stephen MargolisProducción en línea: Jo HomewoodSonido: Adam Ridge, Andrew Morgado, Anke Bakker, Brian Campbell, Dario DiSanto, Glen Noseworthy, Graeme Hughes, Iain Pattison, Jay Cheetham, Jean Tejkel, Joshua Stevenson, Judah Getz, Jörg Klaussner, Kris Fenske, Laura Kerr, Mervyn Moore, Nick Kray, Paul A. Sharpe, Shaula Lumley, Terry McDonaldVestuario: Alison Pascoe, Joanna Campbell, Kerry Gooding, Rebecca Hill Stephanie Collie Vidya Krishnamurthy Martin McGartland, Nicholas Davies

Martin es un joven irlandés que malvive trapicheando con mercancía robada. Su habilidad para moverse por los barrios en los que opera el IRA no pasa desapercibida para Fergus, un agente de la inteligencia británica que decide reclutarlo. Muy a su pesar y con la única intención de salvar vidas, Martin acepta la misión infiltrándose en la banda terrorista y pasando información sobre sus golpes a Fergus. Mientras su amistad con el agente se hace cada vez más cercana, Martin ascenderá dentro del IRA aumentando cada vez más el riesgo de ser descubierto por sus propios amigos.

La historia de un espia britanico actuando en la ocupada Irlanda del Norte, y un infliltrado Irlandes en el Ejercito Republicano Irlandes, trabajando en conjunto para las fuerzas Britanicas. El relato es muy poco consistente, aburrido por momentos, y todos sabiamos desde un comienzo que Martin iba a ser descubierto por los integrantes del IRA. Son numerosos los films realizados sobre los terribles enfrentamientos de los irlandeses con los ocupantes britanicos de la Irlanda del Norte, aun hoy en poder de Gran Bretaña, y por cierto esta no es la mejor. El guion es por cierto muy pobre no profundizando los conflictos de los protagonistas, aunque recreando solo en forma correcta el clima de violencia imperante en Irlanda del Norte.El film es solo un pasatiempo crispado. Es buena la actuaciòn de Ben Kingsley en el papel del espia britanico, y correcta, solo correcta la actuacion de Jim Sturgess en el papel de Martin. Creo que el tema daba para mucho mas de lo que representa este pobre film britanico.

Puntos de 1 a 5: 2 puntos

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