PALABRAS AL VIENTO de Victor Nunez - Hernando Harb

viernes, 5 de noviembre de 2010 en 7:10


















PALABRAS AL VIENTO (*)

de Victor Nunez


Título original: Spoken Word

Estados Unidos, 2009

Género: Drama

Hablada en inglés y castellano

Dirección: Víctor Nunez

Guión original: William T. Conway – Joe Ray Sandoval

Productores: William T. Conway – Karen Koch

Música: D.J. Skribble (original) – Michael Brook

Fotografía en colores: Virgil Mirano

Montaje: Justin Geoffray

Compañía: Luminaria Films

Intérpretes: Kuno Becker (Cruz) – Cruz, padre (Rubén Blades – Miguel Sandoval (Emilio) – Persia White (Shea) – Tony Elias (Ramón) – Maurice Compte (George)

Filmada en Chimato, New Mexico, Estados Unidos

Duración: 116’

No estrenada en la Argentina

Calificación: Apta mayores de 16 años


Dejamos una casa edificada con palabras al viento”, le dice el joven Cruz a su hermano Ramón y a su cuñada, Monique.

Esa despedida es la clave de este drama familiar cuyos miembros han mantenido una relación sin comunicación, hecha de silencios, frases mínimas disfrazadas de silencio, reproches no pronunciados, afectos callados. Los seres humanos -y sobre todo esa agrupación llamada familia- mantenemos relaciones tejidas con la lana de una madeja descolorida por el silencio, lo que nos hace desprovistos de cariño, cargamos frustraciones y el perdón es tan ajeno como el beso contenido, como a este maestro de poesía, el joven Cruz, quien inicia el relato recitando magníficos versos propios que delatan su drama interior y a la vez lo niega con la ayuda del viento, ese invitado que vacía nuestra conciencia.

El poeta vive en San Francia, da clases a un heterogéneo grupo, es alcohólico y convive con una pintora, la morocha Shea (ambos se aman e intentan conocerse más profundamente).

El introvertido Cruz (un magnífico actor mexicano Kuno Becker ) recibe la noticia de la pronta muerte de su padre viudo por un cáncer de páncreas. Abandonó su pequeño pueblo en busca de la libertad de la ciudad. Se reencontrará con su hermano Ramón, quien formó una familia feliz, y se enfrentará a su padre, un orgulloso que se parece a ese “hijo pródigo” (duermen sin desvestirse, guardan resquemores, escatiman palabras de afecto, niegan ayuda y simulan desconocer el arribo de la muerte).

El relato está contado con una mesura admirable, acorde con esas tensiones sofocadas por el alcohol, gracias al director Víctor Nunez, el de “El oro de Ulises” (1997), filme con el guarda varios enlaces anímicos además de una discreción en los instantes dramáticos y una violencia contenida por un montaje pautado con inteligencia (las escenas nocturnas en un bar lo demuestran).

Es cierto, no usamos las palabras adecuadas para comprendernos. Los hombres preferimos el negativo silencio al diálogo. Exigimos comprensión de los seres que amamos y a los que les hemos expresado pocas veces nuestros sentimientos. Nuestras relaciones se valen de centenares de palabras gastadas, desperdiciadas, mal empleadas, insinceras. Los Cruz descubren esto a excepción, tal vez, de Monique, la esposa de Ramón, quien intenta destruir la desunión familiar. A este intento se sumará la encantadora Shea, quien rompe el escudo de su pareja en una exacta secuencia erótica para impulsarlo a convivir con ese padre que también niega su inminente final.

Pero que aún no se desprende de egoísmos (el coche depositado en el garaje, el abrazo distante, el reproche a su hijo más querido al descubrirlo drogándose para huir de una realidad que le exige demasiado).

Es un buen filme. Con una ambientación impecable (los cuadros familiares, las cocinas de unos y otros significativamente diferentes, el dormitorio paterno con fotos que asoman insinuando lo que debería ser dicho verbalmente).

El guión original de William Conway -coproductor de estas “Palabras…” – y de Karen Koch es un emotivo reproche a los vínculos que los seres creamos avergonzados de nuestras identidades a las que reemplazamos por otras, falsas, volatilizadas en un segundo por el ventarrón, cómplice de nuestro orgullo.

Quizás los problemas que la dupla Ramón/Cruz con el dueño de un dudoso bar pudo haber evitado una intencionalidad moralizadora innecesaria. Pero es un detalle más o menos menor.

La actuación del músico Rubén Blades en el rol del progenitor culposo es tan eficaz como la de los integrantes de un elenco que obliga a admitir que hay responsables de casting que merecen ser elogiados. No seamos parcos en elogiar un trabajo poco promocionado.


(*) El título en castellano es idéntico al de un maravillo filme de Douglas Sirk, director de la tercera generación norteamericana (1942-57) que en otros países latinos se exhibió como “Escrito en el viento”. El original “Written on the Wind” (1956) era la cima del universo melodramático sirkiano: el drama se sitúa en el corazón del relato y el razonamiento lógico se destruye. De ese gran realizador (nacido en Hamburgo, Alemania, 1900 y fallecido en Suiza, 1987) un colega dijo de él: “El delirio es el único objetivo que le preocupa” . Estas palabras son de Jean-Luc Godard, y claro no se escribieron en el viento. No podía ser de otro modo.


Hernando Harb

LA SICILIANA REBELDE de Marco Amenta - Arnaldo H.Corazza

jueves, 4 de noviembre de 2010 en 15:07





















LA SICILIANA REBELDE
de Marco Amenta

TÍTULO ORIGINAL: The Sicilian Girl
TÍTULO ESPAÑOL: La siciliana Rebelde
GÉNERO: Drama
AÑO: 2009
DURACIÓN: 1:48:30 minutos
PAÍS: Italia
PRODUCTORA: Coproducción Italia-Francia; Eurofilm / R&C Produzioni / Roissy Films
DIRECCIÓN: Marco Amenta
GUIÓN: Marco Amenta
REPARTO: Veronica D’Agostino, Gérard Jugnot, Giulia Andò, Roberto Bonura, Paolo Briguglia
Idioma: Italiano

Tras ser testigo del asesinato de su padre hace 7 años, cuando la joven siciliana Rita vuelve a ser testigo, esta vez del asesinato de su hermano, no puede más y decide vengarse de la mafia con la que ha convivido toda su vida, facilitando datos a la policía. Repudiada y amenazada por los habitantes de su pueblo natal e incluso su madre, ha de irse de Sicilia y mudarse a Roma, donde vivirá bajo un nombre falso.

Tuvo mucho exito este film, lo que nos revela lo bajo que esta el cine italiano, que termina pisoteando epocas gloriosas y realizadores memorables. El film, basado en una historia real, que relata, mal por cierto, la historia del Juez Borsellino, asesinado por la mafia, y la de Rita Atria testigo contra la mafia. El film de Amenta tiene muy pocas virtudes, con un tema que pudo ser explotado de mejor manera. No logra siquiera emotividad. Las actuaciones son para el olvido, nada creibles, sobre todo la de la protagonista Veronica Dagostino, a quien no juzgo como actriz porque no la conozco. Si tuviera que Juzgarla por este film, seria lapidario, ya que su inexpresividad y falta de emoción alcanzan niveles inimaginables. En fin, un film para el olvido, auque si interesante por relatar una historia real de la lucha contra la mafia.


Puntos de 1 a 5: 2 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

CINCO DIAS EN SAIGON de Stephane Gauger - Arnaldo H.Corazza

miércoles, 3 de noviembre de 2010 en 17:43














CINCO DIAS EN SAIGON
de Stephane Gauger


Dirección y guión: Stephane Gauger.
Países: Vietnam y USA.
Año: 2007.
Duración: 97 min.
Género: Drama.
Interpretación: Cat Ly (Lan), Le The Lu (Hai), Pham Thi Han (Thuy), Trong Hai (capitán), Nguyen Hau (tío Minh).
Producción: Doan Nhat Nam, Nguyen Van Quan y Stephane Gauger.
Música: Pete Nguyen.
Fotografía: Stephane Gauger.
Montaje: Richardo Javier y Ham Tran.
Estreno en España: 24 Julio 2009.

Una bella azafata buscando el amor. Un solitario guarda del zoo ocultándose de la sociedad gracias a su reino de animales. Una pequeña huérfana que vende rosas en la calle y que sobrevive gracias a la amabilidad de los extraños en el Saigón moderno. Aquí 8 millones de personas intentan soportar el ritmo de la vida, que no cesa. Thuy, de 10 años, vive en los suburbios de la ciudad y no tiene más opción que trabajar en una fábrica de bamboo. Ninguna otra opción hasta que decide escapar hacia la ciudad. Lan, azafata de vuelo, llega cada semana al aeropuerto de Ho Chi Minh y se dirige al mismo hotel cada vez. Las chicas del hotel se preguntan como una joven como ella puede estar sola. Lo que ella no confiesa es que tiene un affair con un piloto de la compañía. Hai, el guarda, vive tan sólo para sus animales hasta que su jefe le anuncia que su apreciado elefante será trasladado a un zoo indio... En 5 días, 3 extraños cruzarán sus caminos. Uno de ellos intentará cambiar el destino.

De origen Vietnamita y Norteamericano, este film seguramente no nos va a deslumbrar, pero es una bella pelicula. Casi ingenua, parecido a un cuento romantico, atrapa. Es honesta, dulce, y cuenta con excelentes interpretaciones, especialmente la niña protagonista del film. Gratifica el alma y seduce. No soy muy amante de los films rosas, que a veces nada se parecen a la vida, pero en fin debo admitir que este film me sedujo del principio al fin. Aun con todas sus falencias, aun frente a lo obvio de su desarrollo, donde todo es previsible. Pero en fin un terron de azucar no viene nada mal. Muy recomendable.


Puntos de 1 a 5: 3 puntos

ARNALDO H. CORAZZA

EL ÚLTIMO EXORCISMO de Daniel Stamm -Hernando Harb

en 14:56














EL ÚLTIMO EXORCISMO

de Daniel Stamm


Título original: The last exorcismo

Estados Unidos – Francia, 2010

Género: Horror

Hablada en inglés

Dirección: Daniel Stamm

Guión original: Huck Botko – Andrew Gurland

Producción: Marc Abraham – Thomas A. Bliss

Música original: Nathan Barn

Fotografía en colores: Zoltan Honti

Intérpretes: Patrick Fabian (Cotton Marcus) – Ashley Bell (Nell Sweetzer) – Lous Herthum (Louis Sweetzer) – Iris Bahr (Iris) – Caleb Landry Jones (Caleb Sweetzer) –Tony Bentley (Gerald Manley)

Estrenada en la Argentina: 9 de setiembre de 2010

Duración original: 87 minutos

Calificación: Apta para mayores de 16 años


La historia pudo tener algún interés. Los guionistas Botko y Gurland aseguran (no les creo) haberse inspirado en un documental de 1970, “Morland”, quien se desnuda la comercialización detrás de la escena que ofrecen exorcistas farsantes. Tuvo su cuarto de hora esa denuncia de fraude que se aprovecha de la ignorancia y de intensas necesidades de gentes con problemas psicológicos. En vez del diván optan por un exorcista.

Lo que debe haber sido una segura fuente de inspiración (con miras a la taquilla) es “El exorcista” (1973, de William Friedkin) un mediocre filme que permitió al médico argentino Arnaldo Rascovsky analizarlo desde el punto de vista médico (*) en el año 1974.

Ya es sabido que no hay criatura más voluble que el espectador, sobre todo el aficionado a un género. En el caso de “El último exorcismo” repetir la fórmula no era un buen negocio.Se imponía hacer algunos cambios. Era necesario formatear el argumento, habrá pensado el alemán Daniel Stamm, sin entender que el público fagocitador imprevisible de novedades no sólo soporta cambios exteriores, exige que el relleno de la trama varíe con la ayuda de la imaginación. (Es lo que va a ocurrir con el 3D, como sucede con los cómics o los argumentos de extraterrestres.)

A Stamm no se le ocurrió mejor idea que simular una filmación “real”. Algo así como las dos esperpénticas (no en el sentido de don Valle Inclán, Dios me libre) “Proyecto Blair Watch”. O sea hacernos creer que rodaba un “filme dentro de otro”. La trampa era cantada: se arriba a un final donde los supuestos directores, camarógrafos y demás culposos complicados en el asunto no saben cómo terminar esa “irrealidad” que se intenta develar. Como no hay respuestas, la epilepsia de la cámara en mano culmina en final abrupto, sin develar nada y con todo el mundo despachado a los infiernos del fracaso.

Esta vez el predicador Cotton Marcus (hijo de otro evangelista jubilado en menesteres sanadores) cuenta experimentar culpas por burlarse de su cofradía (en su currículum figura la cura de un chico autista) y al revisar la correspondencia de “creyentes” le atrae un pedido de ayuda: en la granja de los Sweetzer se muere el ganado y la culpan a la hija de 16 años de estar poseída por algún demonio capaz de llevar a la familia al derrumbe económico. La paga es muy buena. Entonces Marcus promete cumplir su último trabajo y vivir de rentas. Marcha con ayudante y camarista rumbo a las afueras de Louisiana a cumplir con su promesa.

Todo relatado con una cámara portátil que descabeza actores, no escatima diálogos inconexos ni escenas interrumpidas pegadas a otras para dar “aire” de documental (nadie se lo cree).

El viudo Sweetzer es un ronco fundamentalista padre de dos hijos: la virgen de 16 años poseída y un muchacho que se llama Caleb, nombre que remite al bíblico compañero de Josué ingresando a Palestina (curiosidad: el joven actor que lo interpreta se llama igual).

De más estar anticipar que la cama de la obre Nell pega unos brincos al mejor estilo de los padecidos por Linda Blair, el rostro se le contrae, emite obscenidades -no muchas- con la voz de Abbalan, diablo educado si los hay, etcétera. al ritmo de una cámara que ignora de montaje y copia a saltimbanquis fuera de moda.

A la chica el astuto Cotton la sana con unos baños de pie y una cruz que despide humo simulado. Cobra una buena suma y los farsantes se van contentos. Pero, durante un descanso en el camino, Nell se les aparece con dos anuncios: el padre la quiere matar y está embarazada.

Vuelven al nada “hogar” tratando de indagar si están ante un caso de incesto o si la chica fue preñada por un barman que resulta ser gay.

El impacto final demuestra que guionistas y Stamm fracasaron en sus renovadores intentos del género. Es más: eso de hacer un “filme dentro de otro” no convence a la bestia hambrienta que habita en el adicto al género. La fórmula cambió en forma exterior. En lo interior, nada.

El mensaje del mediocre Stamm es: “No juegues con el diablo porque termina convirtiéndote en juguete en medio del bosque y ante fogatas capaces de consumir a varias santas a la vez”.

No indigna si uno sospecha de la buena voluntad de cambio. De no ser así, que Abbalam los afilie.


Hernando Harb


(*) El doctor Arnaldo Rascovsky (Córdoba, 1908)-Buenos Aires, 1995) fue médico, psicólogo y psiquiatra autor de la teoría de la existencia de una sociedad filicida. Escribió un magnífico análisis del filme de William FriedkinEl exorcista”, guioniado por William Peter Blatty sobre su novela homónima, en la que describía con puntillosidad que el éxito de la película obedecía a una identificación del espectador con un caso de filicidio que padecía la chica protagonista ante un padre despreocupado y ausente que buscará en la figura de un sacerdote al “buen padre” que habrá de curarla de su odio hacia la figura paterna (que no aparece a lo largo del metraje, sí su hija lo escucha por teléfono saludarla por su cumpleaños y disculpándose, una vez más, por su ausencia).


NEWSMAKERS de Anders Banke - Hernando Harb

martes, 2 de noviembre de 2010 en 18:27




















NEWSMAKERS
de Anders Banke


NEWSMAKERS (*)

Título en ruso: Goryachie novosti

Rusia – Suecia, 2009

Hablada en ruso

Género: Acción/Policial

Dirección: Anders Banke

Guión original: Hing-Ka Chan y Sam Klebanov

Productores: Anna Katchko – Sam Klebanov

Música: Anthony Lledo

Fotografía en colores: Chris Maris

Montaje: Fredrik Moheden

Intérpretes: Andrey Merzlikin (Smirnov) – Yevgeni Tsiganov (Herman) – Mariya Mashkova (Katya) – Sergey Garmash (Killer)

Duración original: 107’

No estrenada en la Argentina


Sí, el cine se ha globalizado. Lo interesante sería saber quién es el director magno de la globalización, dueño de marcar rumbos igualitarios y criaturas más o menos similares creadas con una sola diferencia: la idiomática.

Esta coproducción (prevalece la inversión del país de Putin) es una muestra de todo lo dicho (incluido el interrogante y su respuesta probable).

Es una policial que de no ser por la banda sonora parecería hecha en Londres o en Los Ángeles o en Toronto. Pero no, los terroristas hablan en frenético ruso. Los antihéroes policías de civil, también. Por supuesto el lenguaje es el mismo (más mesurado, cínico y finalmente lastimero) que pronuncian las malas autoridades policiales de uniforme dirigidas por una regordeta muy gesticuladora jefa que da órdenes a contramano. Claro, que como en las mejores películas de los EE.UU., los buenos vigilantes cumplen con su deber y se van con una sonrisa que aprieta un cigarrillo en tanto los deshonestos son condecorados injustamente. Cosas de la vida y de los relatos lacónicos de Raymond Chandler.

Hay unas persecuciones filmadas en calles muy estrechas, choque que suenan a latas golpeadas vacías de maquinaria y caminantes imperturbables porque ya saben la consigna: están filmando una policial y no se debe molestar a los trabajadores con permiso correspondiente para rodar en escenografías al aire libre.

Los ladrones de bancos huyen a toda bala y van a refugiarse en unos monobloques en los que aparentemente viven la mitad del pueblo moscovita (si la cantidad de departamentos y de habitantes dan esa impresión). Pero allí van también unos guardianes del orden despedidos sin motivos razonables, dispuestos a infiltrarse en esa jungla de cemento con chicos que juegan en computadoras y matrimonios dispuestos a ofrecer buena comida y gratificante bebida a los malévolos con caras de buenos. La confianza además mata a las clases en ascenso.

Este (demasiado) rutinario filme capaz de copiar al cine norteamericano sin el menor disimulo (dentro de sus posibilidades económicas de producción) fue exhibido en Hong King International Films Festtival, de cuya existencia pocos deben estar enterados y con seis minutos menos de exhibición (sin previa explicación). También se presentó en el Festival de TriBeCa (**) sin mucha suerte, más bien con una indisimulada desatención.

Los actores y (pocas) actrices parecen disputarse quién es el conocedor de más morisquetas aptas para una película de acción (y eso que está Suecia como coproductora de dudosa responsabilidad en los resultados).

No se nota la banda sonora musical, nunca conoceremos los motivos de tanto disimulo. El montajista Fredrick Moheden se suma a la mimetización estadounidense sin muchos esfuerzos. En cuanto a la fotografía tirando a sepia puede hacer extrañar a las de los otras cinematografías más experimentadas en estas lides.


Hernando Harb


(*) Título en inglés. Quizá es una alusión extraída del slang .

(**) El Festival de Cine de TriBeCa (en idioma inglés, TriBeCa Film Festival) fue creado en el año 2002 por el productor cinematográfico Jane Rosenthal y por el actor Robert DeNiro en respuesta a los atentados del 11 de setiembre de 2001 y a la consecuente pérdida de vitalidad que sufrió el barrio neoyorquino de TriBeCa.
La misión del festival es "permitirle a la comunidad fílmica internacional, y al público en general, experimentar el poder del cine al redefinir la experiencia del festival". El Festival de Cine de TriBeCa fue fundado para celebrar a la ciudad de Nueva York como un importante centro fílmico y para contribuir con la recuperación a largo plazo de la zona de Lower Manhattan.

Strayed (Zabludivshiysya) de Akan Satayev - Arnaldo H.Corazza

en 10:38














Strayed
de Akan Satayev

Kazakhstan. 2009
Director: Akan Satayev
Productor: Akan Satayev
Guión: Timur Zhaksylykov
Fotografia: Khasan Kydyraliev
Montage: Sergey Berdugin
Música: Renat Gaysin
Diseño de producción: Dastan Zhangarashev
Sonido: Dmitrii Chernov, Maksim Reinbah, Natalia Dmitrieva
Vestuario: Yelena Rubanova
Intèrpretes: Andrey Merzlikin, Tungishbay Al-Tarazi, Aiganim Sadykova, Alma Rulas, Iljays Sadyrov

Un hombre viaja junto a su mujer y su hijo en coche, por una zona rural. Durante la noche, se pierden y deciden pasarla dentro del coche. A la mañana siguiente, al despertar, el niño y la mujer han desaparecido. Desesperado, decide investigar por los alrededores de la zona hasta que llega a una solitaria cabaña donde viven un anciano y una joven. Ambos, de aspecto extraño, parecen saber algo del paradero de la familia del protagonista de la historia.

Kazajistán eligio esta película que representaró al país en la categoría de mejor película extranjera para los Oscar. Se trata de "Strayed", del cineasta Akan Satayev. La originalidad de este film es su origen, ya que jamas sera exhibida en la Argentina un film de Kazajistan. Me cuesta imaginar un
Thriller psicologico de este origen. Y despues de verlo me parecio honestamente una experiencia fallida. El film carece de atractivo alguno, ya que no es bueno el guion, ni las intepretaciones, ni el esfuerzo que hace el director para realzar el film. El film aparece como estirado a la fuerza, reiterandose en imagenes e idas y vueltas del personaje principal al rancho abandonado. No la recomiendo

Puntos de 1 a 5: 1 puntos

ARNALDO H.- CORAZZA

BALIBO de Robert Connolly - Arnaldo H.Corazza

lunes, 1 de noviembre de 2010 en 14:29




















BALIBO
de Robert Connolly


AÑO 2009
PAÍS Australia
DIRECTOR Robert Connolly
GUIÓN Robert Connolly, David Williamson
MÚSICA Marcello De Francisci, Lisa Gerrard
FOTOGRAFÍA Tristan Milani
REPARTO Anthony LaPaglia, Iscar Isaac, Damon Gameau, Gyton Grantley, Nathan Phillips, Mark Leonard Winter, Thomas Wright, Bea Viegas
PRODUCTORA Arenafilm / The Australian Film Commission / Balibo Film / Cinimod Film / Content International / Film Victoria / Melbourne International Film Festival / Screen Australia / Showtime Australia
GÉNERO Drama, Thriller

Octubre 1975. Indonesia se prepara para invadir Timor Este. Entonces llega la noticia, han desaparecido cinco jovenes periodistas australianos; se teme por su vida. Cuatro semanas despues un veterano periodista, Roger East, llega a la zona para investigar y tratar de localizar a sus compatriotas: llega presionado por un hombre que busca la verdad, o mas bien que busca que el mundo no mire hacia otro lado y se olvide de Timor Este, (como, efectivamente, sucedio). Es el joven Ramos-Horta, el mismo que, años despues, se convertira en el segundo presidente del Timor.

El tema central del film, es la ivasion de Indonesia a Timor oriental, incurriendo en un genocidio a traves la matanza de cerca de 200.000 personas, un tercio de la poblacion de la isla. Es una fuerte denuncia, ya que esta matanza se realizo con apoyo de EE.UU. y ante la indiferencia del mundo. Solo en el año 2002 Timor Oriental obtuvo su independencia de Indonesia. Se utiliza para la denuncia en relato de la tarea de cinco periodistas australianos, que tambien fueron muertos por el ejercito indonesio. Antony Lapaglia interpreta a un veterano periodista que busca saber la verdad sobre el destino de esos cinco periodistas. Tambien es muerto por el ejercito Indonesio. En el film hay un relato páralelo, interpolando epocas, de La tarea de los cinco periodistas, y la busqueda del periodista veterano. Esta bien filmada, aunque su valor superlativo es la denuncia de hechos casi desconocidos por la humanidad. Fue prohibida en Indonesia, que no reconoce el genocidio perpetrado. Vale la pena verla, es un buen film, que resulta duro, pero atractivo hasta su final. Recomendable


Puntos de 1 a 5: 3 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

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