LA CAJA MORTAL de Richard Kelly - HERNANDO HARB

lunes, 19 de abril de 2010 en 17:22


















LA CAJA MORTAL

de Richard Kelly


l "La caja mortal” (“The box”)

Origen: EE.UU.,2009/10

Género: Drama/Ciencia Ficción/Suspenso

Director: Richard Kelly

Guión: Richard Kelly

Libro original: “Button,Button”, novela corta de Richard Matheson

Fecha de estreno en la Argentina: 25 de marzo de 2010

Reparto: Cameron Diaz (Norma Lewis) – James Marsden (Arthur Lewis) Frank Langella (Arington Steward) – Sam Oz Stone (WalterLewis)

James Rebhorn (Norm Cahill) – Gillian Jacobs (Dana)


El breve relato “Button, Button” del gran escritor Richard Matheson conoce una adaptación televisiva más o menos exitosa hace algunas décadas. Para su tercer filme (el primero estrenado en la Argentina) el intenso Richard Kelly lo adapta como si se tratase de una historia de ciencia ficción (lo es, en parte) con un planteo moral inicial que culmina de modo inquietante ramificándose desorientador en otros géneros (el de suspenso, el de misterio).

Titulada “La caja”, rebautizada para su distribución como “La caja mortal”, la centra en el matrimonio Lewis (jóvenes, con un hijo; ella es maestra, él es empleado de la NASA al borde de ser despedido). Una mañana Norma Lewis recibe la visita de un encorsetado señor con la mitad del rostro desfigurada (la acción se sitúa premeditadamente en los ’70) que le hace una propuesta: en una caja que le entrega hay un botón que la mujer en caso de apretarlo obtendrá un millón de dólares pero, a la vez, morirá alguien en el planeta. La retirará al día siguiente. El dilema es un fantasma que roe la conciencia de la profesora que lo compartirá con su marido durante la noche.

A partir de ese momento se sucede una catarata de hechos cuyas claves son fascinantes para los aficionados a los filmes de extraterrestres, sobre todo para los cultores de títulos de mediados de la década pasada (una de ellas está en el nombre del enigmático visitante, cuya vinculación con un clásico de Robert Wise es evidente). Lo que convierte a la realización de Kelly en un entretenimiento ligeramente sofisticado con aristas impredecibles, las que tal vez no contribuyan a cierta coherencia formal deseada por exigentes y fanáticos del novelista Matheson (“Más que humano” llevada al cine en tres ocasiones, la exitosa “Soy leyenda” fue la última; la más lograda y aún a descubrir, “The Omega Man”).

Las interpretaciones de Cameron Diaz y Frank Langella alcanzan niveles óptimos. El resto del elenco se encuadra en lo previsible. Toda esta corrección actoral es necesaria para no distraer la construcción del relato cinematográfico: seco, cortante, con toma exacta que se deslizan sin apuro-pero sin perder su provocación- y con un remate (quizá sospechado) capaz de golpear a varias conciencias expectantes ante los titubeos de una ética cada día más postergada.

Es una pena que la crítica argentina no le haya dado la importancia de su contenido para no escamotearle al espectador la posibilidad de saber si es un candidato a apretar el botón que matará a un remoto prójimo… Es de esperar que los extraterrestres no nos estén juzgando, más allá de las criaturas de “Avatar”, pero más cerca del profesor Michael Rennie y su robot de “El día que paralizaron la Tierra” allá por los ’50.

LONDON RIVER de Rachid Bouchareb -Arnaldo H.Corazza

domingo, 18 de abril de 2010 en 9:24


















LONDON RIVER
de Rachid Bouchareb 1

Director: Rachid Bouchareb
Intérpretes: Brenda Blethyn, Roschoy Zem, Sami Bouajila
Título en VO: London River
País: Francia, Gran Bretaña Año: 2009 .
Duración: 87 min.
Género: Drama Color o en B/N: Color
Guión: Rachid Bouchareb
Fotografía: Jérôme Alméras

Ousmane, un musulmán, vive en Francia y la señora Sommers, una cristiana, vive en una de las Islas Británicas del Canal. Los dos llevan vidas completamente normales hasta que se enteran de que en la mañana del 7 de julio de 2005, día de los atentados terroristas en Londres, sus hijos han desaparecido. Cuando lleguen a la capital británica se enterarán de que sus hijos vivían juntos allí.

No es un film que apele a golpes bajos referidos a los atentados de Londres. Tiene una gran calidad narrativa, austera, hasta breve diría. Los trabajos actorales excepcionales. La desaparición de sus hijos une a dos personas con culturas distintas, en una ciudad pluricultural como es Londres. No es una obra de arte pero es un gran film, de un director argelino, que seguramente dara que hablar. Es en el arte de Bouchareb, que semejante drama, no caiga en lugares comunes. Muy recomendable.


1.-Nació en París, en una familia algeriana. Comenzó como asistente de puesta en escena en televisión, entre 1977 y 1984. Paralelamente, realizó algunos cortos. Realizó su primera película en 1985, “Batón Rouge”. Se asoció con Jean Bréhat y en 1988, crearon la productora 3B. A partir de allí, empezó una carrera vertiginosa. En 1995 "Poussières de Vie" fue nominada al Oscar como Mejor Película de Habla No Inglesa y en el 2001, "Little Senegal" fue nominada a un Oso de Berlin. Su mayor éxito viene de la mano de "Indigènes" (2006), nominado a la Palma de Oro y Premio de Interpretacion Masculina en el Festival de Cannes. Además de realizador, Bouchareb es productor de cine y escenógrafo..

Puntos de 1 a 5: 4 puntos

MARATHON de Ricardo Monti-Arnaldo H.Corazza

domingo, 11 de abril de 2010 en 8:03











MARATHON
de Ricardo Monti

Ficha técnica:

Autor: Ricardo Monti

Director: Villanueva Cosse 1

Actores: Pompeyo Audivert, Luis Campos, Verónica Cosse, Patricia Duran, Marcelo Firentino, María Fiorentino, Irene Goldszer, Iride Mockert, Montengro, Ivan Moschner, Pepe Novoa, Sebastián Richard, Lucía Rosso, Martín Slipak.

Vestuario: Daniela Taiana

Escenografía y multimedia: Tito Egurza

Luces: José Luis Fioruccio

Musicalización y música original: Carmen Baliero.

Coreografía: Camila Villamil

TEATRO NACIONAL CERVANTES

Libertad 815, CABA/ Tel: 4816-4224


La obra de Ricardo Monti, fue estrenada en los años 80, en el Teatro Payro, con la Direccion de Jaime Kogan. No fue una obra que paso despercibida en el teatro argentino. En ella seis parejas bailan dia y noche en pos de un premio incierto, desconocido, motivados por el presentador y su guardaespaldas. Las parejas, intentan salvar sus dificiles vidas. Pleno de matàforas, descripcion de las vidas de las parejas, Ricardo Monti apunta mucho mas alla, a una sociedad sometida. La puesta de Villanueva Cosse, es realmente magnìfica, no decae en momento alguno, y logra de sus actores actuaciones magnificas. Quizas descollen Pompreyo Audivert, Pepe Novoa y Maria Fiorentino, pero seria injusto no destacar todas las actuaciones. Un espectaculo altamente recomendable.

1.-Villanueva Felix Cosse Vega, conocido como Villanueva Cosse, (n. Melo, Uruguay; 5 de noviembre de 1933) es un actor, director y escritor uruguayo que ha desarrollado una importante carrera en su país e internacionalmente, especialmente en Argentina, donde reside desde 1971. Inició su formación teatral en “El Galpón” de Montevideo y luego continuó sus estudios en la “Escuela Municipal de Arte Dramático de Montevideo” y en la “Ecole de Mime et Theatre” de Jacques Lecoq, Paris. Desde 1956 hasta la fecha, actuó en más de 60 obras de teatro en Uruguay y Argentina, intervino en 20 largometrajes y en numerosos especiales y unitarios para televisión. En 1963, 1972, 1985 y 1996 dirigió 11 obras de teatro en “El Galpón”, “Teatro Circular”, “Teatro del Centro”, “Club de Teatro” y “Comedia Nacional” en Monteideo. Escribió “¿Quien le teme a Lucila Singer?” (Comedia Musical) Teatro Embassy; “Feria del miedo, del amor y de la guerra”, Teatro San Martín; “Compañero del alma” coautor con Adriana Genta. Editada por Torres Agüero (1992). Teatro “La Campana”, teatro “El Galpón”. Adaptó “Arlecchino” (Goldoni), “Lisistrata” (Aristófanes) y “El Inspector” (Gógol). Participó, como autor y director, en giras y festivales Internacionales en Buenos Aires, Zurich, Caracas, Montevideo, New York, Ciudad de México, San Juan de Puerto Rico, Milán, Estocolmo, representando “El Galpón”, “Théatre Ecole”, “Teatro Abierto”, “Teatro Nacional Cervantes”, “Teatro San Martín”, “Teatro del Pueblo”, entre otros. Fuente Wikipedia

Puntos de 1 a 5: 4 puntos


INVICTUS DE CLINT EASTWOOD - HERNANDO HARB

martes, 6 de abril de 2010 en 16:05



















Las comparaciones suelen mortificar, pero a veces son inevitables. A continuación dos filmes –en la línea político-deportiva– impulsan a indagar acerca de su intencionalidad y su posible (in)sinceridad.


Título original: “Invictus”

Título en la Argentina: “Invictus”

Fecha: 2009

Estreno en la Argentina: 28 de enero de 2010

Director: Clint Eastwood

Libro: John Carlin

Guión: Anthony Peckham

Género: Biográfico.

Reparto: Morgan Freeman (Nelson Mandela) – Matt Damon (FranÇois Peinaar) – Tony Kgoroge (Jason Tshabalala) – Adjoa Andoh (Brenda Mazibuko) .

Calificación: Apto para todo público


Para el correcto artesano que es Clint Eastwood la historia de la Humanidad es no sólo norteamericana. Además va en ritmo ascendente, no en espiral (es evidente que no leyó a Arnold Toynbee) y marcha hacia un rumbo determinado: el paraíso (terrestre, con el triunfo de los mejores valores del ser humano). Como bienintencionado no hay dudas de que lo es, pero –ya se sabe- el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.

Que lo diga “Invictus”, un film (casi) suyo en el que despliega todas las tonalidades del estadounidense que aún cree en el sueño americano. Para ratificarlo recurre al ascenso gubernamental del ex prisionero Nelson Mandela en la República de Sudáfrica, y a su fascinante trabajo (según el libretista Carlin y el guionista Peckham, ratificado por Eastwood) emplazado sobre los 49 y pico de millones de habitantes de ese país dividido administrativamene en tres capitales: Pretoria (administrativa), Bloemfontein (judicial) y Ciudad del Cabo (legilativa). Y uno hace referencia a la división estatal. Puntualizar las marchas y contramarchas raciales sería tarea ciclópea y (quizás) nada cinematográfica.

Porque “Invictus”es un correcto filme cuyo desarrollo parece detenido en el tiempo y se ha olvidado de los ritmos de la historia. Para el receptor/espectador el triunfo de Mandela es un surco logrado para ser imborrable en lo futuro y en cuya tierra ha sido marcado las transformaciones sólo pueden significar una continuación progresiva (sin vaivenes) de lo fundado por el agricultor (Mandela) y sus adláteres (desde el deportista Peinaar hasta su secretaria pasando por sus guardaespaldas –de blancos y negros- y finalizando por el niño (negro) más pobre del reinado del apartheid. De más está decir que la “unidad nacional” ha sido concretada por la Warner y gracias –en especial- al fútbol norteamericano puesto al servicio de un Mandela que posterga momentáneamente su tarea emprendida para mejorar las diversas áreas de la educación y en especial combatir el hambre y su sucursal, el desempleo. Sin hablar del odio racial que impregna conciencias de políticos, integrantes de clase media y pobres lugareños postergados.

Morgan Freeman es un Mandela sin matices, perdonador mesiánico y paultino descubridor de que el rugby es más poderoso para cambiar conciencias y alterar el rumbo de la justicia que mil leyes sancionadas para una nación aspirante al recambio. No es toda culpa de Freeman que su trabajo carezca de matices (es uno de los productores de la película), como tampoco que el ascendente Damon represente con parsimonia al líder de un equipo deportivo que traduce –en una sola conversación- los propósitos políticos de un mesiánico ex torturado primer mandatario del cual se elude toda referencia a sus problemas personales (imposiciones de un guionista al servicio de una major).

En suma: el discreto y elegante “Invictus” es el elogio al triunfo individual, al éxito del personalismo en el deporte y a “las grandes maniob ras” para lograr la consolidación de un país complicado y en crisis. Para muestra basta el final: la señora (blanca) aplaude junto con su doméstica (negra) el triunfo sudafricano en un mismo palco, aplauden sí, pero no se besan: el guardaespaldas (blanco) y su colega (negro) gritan el gol de la victoria (pero ahogan un abrazo): el niño (negro) insultado por los policías (blancos) por mortificar al querer escuchar la transmisión del partido termina besándose con sus opresores.

No hace ninguna mención ni verbal (en off) ni escrita acerca de los gobiernos posteriores al de Mandela. El nombre de Jacob Zuma será desconocido por los espectadores entretenidos con el evento deportivo. Con mayor razón no existe ni una referencia al aterrador líder del apartheid Eugene Terreblanche, un derechista que en marzo de 2010 murió a los 69 años de edad apaleado –literalmente- por dos empleados –negros- que reclamaban por sus salarios. Son los vaivenes políticos que no hubiera eludido un Kubrick, por nombrar a un grande del cine de los EE.UU.

En fin: el personalismo ha logrado el triunfo sobre cuerpos y almas. Eastwood terminó su tarea en pos de premios, hasta su próxima entrega. El misógino Harry, el Sucio parece no haber quedado muy atrás. O al menos después de cumplir los 70 decidió vestirse con otro disfraz.


HERNANDO HARB

MIRACLE AT OXFORD DE FERDINAD FAIRFAX- Hernando Harb

en 15:12



















Título original: “True Blue”

Título en la Argentina (en DVD): “Miracle at Oxford”

Director: Ferdinand Fairfax

Libro: Daniel Topolski

Guión: Rupert Walters

Género: Drama deportivo

Fecha de estreno en la Argentina: Sin fecha

Fecha de estreno mundial: 15 de noviembre de 1996 en Reino Unido

Duración: 90 minutos aproximadamente.

Calificación para menores: Apta para todo público.


Ferdinand Fairfax es un realizador inglés de 65 años de edad, un hombre generalmente dedicado a la televisión, a ratos ayudante de dirección y director de cine con hallazgos para considerar (“TheRescue” -1988- es uno). Hombre de perfil bajo posee un currículum tan interesante que sólo él conocerá el porqué de su desentendimiento total de la denominada pantalla grande.

“True Blue” es un título (en apariencia) localista, cuya primera visión lo calificaría en la línea deportiva, pero con mayor atención surgen propuestas que lo emparentan con el cine político. Basado en un guión de un conductor británico de equipos de carreras de remos en el centro universitario de Oxford, diagrama una historia protagonizada por hombres –son pocas las presencias femeninas- en la que su finalidad es de tan universal que cautiva: el personalismo en las contiendas (en este caso deportivas) da malos resultados.

De este modo el personaje central, Daniel Topolski, impulsa a su cuadro a renegar de la influencia de un grupo de integrantes profesionales estadounidenses, quienes sostienen que los remeros representan a un deportista muy singular, como el boxeador se halla solo, y su canoa es una suerte de ring en el que su compañero es nada más que una espalda, la de otro contenedor que está sumergido en su mundo.

Los “invasores” norteamericanos influyen de tal modo entre los jugadores ingleses que convierten en real el trajinado “divide para reinar”. El filme se detiene en las dudas de los jóvenes, en sus demoledoras ambiciones, en su afán por superar a su compañero y no al verdadero contrincante, aquel que integra el equipo representante de Cambridge, un ámbito más propenso a universitarios de clases más selectas.

En ese cotejo se tejen y destejen las ambiciones hasta que Topolski da a conocer su tesis abrumadora: “Si uno apoya una mano sobre el hombre de su compañero que lo precede en la embarcación, y a su veces su colega que lo antecede hace lo mismo en su hombro, la integración es totalizadora al punto de que esa unión permite la concreción de un cuerpo solo”. Adiós, a los personalismos. Bienvenida, unidad.

Los intrusos invitados de América del Norte desertarán ante una propuesta que no hace honor a sus trayectorias. Y he aquí que el “milagro” se produce por obra y gracia de una máxima tan antigua y tan vigente que hasta debe incluirla la publicitada “máquina de Dios”.

Ferdinand Fairfax –quien firma en ocasiones como Ferdie Farfax- con la colaboración de una fotografía exquisita, un impecable montanista y una música como deber ser –ilustrativa, imperceptible- en toda obra que se precie importante, logra la admiración que se desprende su fina textura y de un suave deslizamiento de las secuencias cuyo mayor deslumbramiento se concreta en las escenas que describen el triunfo oxfordiano final.

Con un elenco sin fisuras, este “True Blue” demuestra que “Invictus” de Eastwood puede alcanzar objetivos con holgura sin recurrir a una producción millonaria, a una publicidad asombrosa y a un afán discursivo capaz de hacer invisible la más terrible de las realidades.

Es una lástima que este buen producto de Fairfax este relegado al DVD y a un desconocimiento de muchos admiradores del buen cine en la Argentina. Es bueno detectarlo.


Hernando Harb

LA ISLA SINIESTRA de Martin Scorsese -Arnaldo H.Corazza

domingo, 4 de abril de 2010 en 6:12















LA ISLA SINIESTRA
de Martin Scorsese 1


TITULO: La Isla Siniestra.
TITULO ORIGINAL: Shutter Island.

GÉNERO: Drama, Suspenso.
DIRECCIÓN: Martin Scorsese.
GUIÓN: Laeta Kalogridis, basado en la novela de Dennis Lehane.

ACTORES: Leonardo DiCaprio (Teddy Daniels), Mark Ruffalo (Chuck Aule), Ben Kingsley (Dr. John Cawley), Michelle Williams (Dolores Chanal), Patricia Clarkson (Rachel), Max Von Sydow (Dr. Naehring), Jackie Earle Haley (George), Emily Mortimer (Rachel).

PRODUCCION: Martin Scorsese.

FOTOGRAFÍA: Robert Richardson.

MONTAJE: Thelma Schoonmaker.
DISTRIBUIDORA: UIP.
PAÍS: Estados Unidos.

AÑO: 2009.

DURACIÓN: 135 Minutos.


La Isla Siniestra es la historia de dos oficiales del gobierno, Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo), enviados a una isla remota, y totalmente custodiada, frente a las costas de Massachusetts. Su misión es investigar la misteriosa desaparición de una peligrosa asesina que se encontraba internada en el hospital para criminales insanos que funciona en el lugar.

Basada en la novela de Dennis Lehane (RIO MISITICO), Martin Scorsese incursiona en el genero de suspenso psicologico, en un film que seguramente lo amaras o lo odiaràs. Yo termino inclinandome por la segunda de las hipotesis. No esta ni remotamente a la altura de un Scorsese legitimo, del que esoerabamos mucho, pero mucho mas. La pelicula que esta bien filmada, no podrìa ser de otra manera tratandose de un Scorsese, por momentos se nos aparece grotesca, con personajes salidos del humor grafico, haciendo esfuerzos los actores para inspirarnos terror. Rara vez lo logra, y se situa lejisimo de otras obras del genero. Es larga, por momentos tediosa, y para colmo de malos, en un remate dudoso, quienes eran los malos -luego de tanto esfuerzo en convencermos- terminan siendo los buenos, mas bien buenisimos, y uno termina con la certeza que todo el esfuerzo por digerirla, fue simplemente perder el tiempo. Obvio, que esperabamos mucho mas de este gran director. Mucho mas.

1.- Martin Marcantonio Luciano Scorsese (n. Flushing, Queens, Nueva York; 17 de noviembre de 1942) es un director, guionista, actor y productor de cine estadounidense, ganador de un Óscar, dos Globos de Oro y dos premios BAFTA, así como de otro del Directors Guild of America (Gremio de directores de Estados Unidos), además de ser uno de los fundadores de World Cinema Foundation. Condecorado con la Legión de honor francesa en 1987.Las obras de Scorsese abordan principalmente los temas de la vida italo-estadounidense y los conceptos de culpa y redención católicos romanos, el machismo y la violencia endémica en la sociedad estadounidense. Es también conocido por su afición a la música, mundo al que ha dedicado alguna de sus películas (No Direction Home sobre Bob Dylan y Shine a Light, sobre los Rolling Stones). Scorsese es ampliamente considerado como uno de los directores más influyentes de su generación.Ganó un premio MFA por su obra como director de cine otorgado por la prestigiosa Escuela de Cine de la Universidad de Nueva York. Tras múltiples nominaciones a lo largo de su carrera, ganó finalmente el Óscar al mejor director por su película The Departed (Los infiltrados), la cual también ganó el Óscar de mejor película en la 79ª edición de los Premios de la Academia celebrados en 2007. El Óscar se lo entregaron Francis Ford Coppola, George Lucas y Steven Spielberg, que son buenos amigos suyos. A su vez, el 17 de enero del año 2010 se le otorgará el galardón honorífico "Cecil B. DeMille" en los premios Globos de Oro por su "sobresaliente contribución al campo del entretenimiento." Fuente Wikipedia

Puntos de 1 a 5: 2 puntos

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