EL HOMBRE SOLITARIO de Brian Koppelman y David Levien.- Arnaldo H.Corazza

lunes, 27 de diciembre de 2010 en 9:55





















EL HOMBRE SOLITARIO
de Brian Koppelman y David Levien.

TULO: El Hombre Solitario.

TITULO ORIGINAL: Solitary Man.

GÉNERO: Comedia, Drama.

DIRECCIÓN: Brian Koppelman, David Levien.

GUIÓN: Brian Koppelman.

ACTORES: Michael Douglas (Ben), Susan Sarandon (Nancy), Jesse Eisenberg, Mary-Louise Parker (Jordan), Danny DeVito (Jimmy), Jenna Fischer, Richard Schiff.

PRODUCCION: Paul Schiff, Steven Soderbergh y Heidi Jo Markel.

MÚSICA: Michael Penn.

FOTOGRAFÍA: Alwin H. Kuchler.

MONTAJE: Tricia Cooke.

DISTRIBUIDORA: Distribution Company.

PAÍS: Estados Unidos.

AÑO: 2009.

DURACIÓN: 90 Minutos.

ESTRENO EN ARGENTINA: 26 de Agosto de 2010.


Un ex dueño de una empresa automotriz está pasando tiempos difíciles debido a sus continuas indiscreciones. Comienza a salir con una empresaria llamada Jordan, cuyo padre es influyente en la industria automotriz, tiene una oportunidad para enderezar su vida Pero cuando es encargado de acompañar a la hija de Jordan a Boston, él, siendo un seductor obstinado, arruinará su única oportunidad de lograr éxito en su carrera.

El un melodrama de origen Estadounidense, para perder el tiempo, con un guion de baja calidad, y un resultado final decepcionante. Trata sobre los conflictos existenciales de Ben un empresario de 50 años, cuando conoce que tiene problemas cardicacos. Tras describir sus avances sexuales en cuanta mujer se le presente, se van generando conflictos banales, mal descriptos, y va el camino a su soledad y bancarrota. La verdad es que todo el film es intrascedente, carente de profundidad, y filmado solo artesanalmente sin ningun aporte estetico. Michael Douglas en el papel de Ben, trabaja de Michael Douglas, como siempre, ya que en todos sus papeles pone la misma cara crispada sin componer un personaje. El final para el olvido, aparece su primera mujer - la buena- y le tira una tabla de salvacion. Increible se pueda filmar tamaño bodrio.


Puntos de 1 a 5: 1 punto

ARNALDO H. CORAZZA

EFECTOS PERSONALES de David Hollander - Hernando Harb

domingo, 26 de diciembre de 2010 en 16:20






















EFECTOS PERSONALES
de David Hollander

Título original: Personal Effects Origen: Estados Unidos - Alemania, 2009 Género: Drama Hablada en inglés Dirección y Guión: David Hollander Sobre una historia corta, “Mansion on the Hill”, de Rick Moody Productores: David Hollander – Christian Arnold-Bentel Música: Jóhann Jóhansson Fotografía en colores y blanco/negro: Elliot Davis Montaje: Lori Jane Coleman Intérpretes: Michelle Pfeiffer (Linda) – Ashton Kutcher (Walter) – Kathy Bates (Gloria) – Stephen Hudson (Clay) No estrenada en la Argentina Duración: 110’Productoras: Insight Film Studios –A. Tadora KG Calificación: Para mayores

Una voz en off (masculina) –al final sabremos a quién pertenece, aunque es fácil detectarla- explica que “del pasado es imposible liberarnos. Aunque lo borremos los objetos, las cosas, nos lo recuerdan y hacen revivir”. Es la existencial fuerza de las cosas que no nos libra de la culpa, del sufrimiento de una pérdida, de un error, de un intento de solidaridad a destiempo. En este magnífico filme dirigido y escrito por David Hollander un disco regalado, un manojo de llaves, un amuleto -que el espectador no ve-, un arma (descargada o no), un vestido con olor a naftalina, un traje de hombre que perteneció a una época en que necesitaba de ayuda un ser querido, una copa de vino son los objetos que nos retrotraen el dolor, el sufrimiento de no haber cumplido con un ser querido, la inevitable pérdida de un ser amado. La voz reitera que “todos nos necesitamos”. Los unos y los otros. Todos esperamos que el pasado culposo no haga el milagro de traernos al padre perdido. Todo expuesto con lo que puede definirse con una sola palabra: cadencia. Hollander hace de el ritmo un pausado seguimiento de miradas, de labios que se muerden, de un “no” que debe traducirse como un “sí”, de una injusticia que guarda secretos que nos avergüenzan, de una sonrisa infantil impiadosamente tierna… Los “efectos personales” son las cosas que se imponen y nos alertan para seguir adelante. El frío de una culata en el fondo del bolsillo de un joven, la subasta de las cosas queridas que “no sirven” y “molestan” en el garaje, el beso que se desea pero la vergüena pospone y la falta de valentía expuesta por Linda (una bellísima Michele Pfeiffer en uno de sus mejores trabajos) en voz alta, monologando y sabiéndose escuchada: “Este pueblo de casas grises y cielo oscuro, con sus viviendas con olores a humedad y a otros tiempos, esas esquinas desiertas, todo eso me gusta, porque viven los seres que amo y me necesitan tanto como yo los necesito a ellos”. Laura es una viuda que tiene a cargo a su hijo algo retrasado y sordomudo, con los ojos húmedos por la muerte de su marido, un alcohólico, aficionado a las armas, asesinado por motivos que no interesan rememorar. Trabaja en una Comunidad pueblerina donde se conocen parejas que nunca lo hubieran hecho y se casan bajo los auspicios de la entidad (hay una secuencia del baile de un lisiado y una hindú recién casados que emociona hasta querer consumir el alma del voyeur espectador). Walter es un deportista de lucha libre que al punto de lograr un triunfo en Pensilvania, debe retornar porque su hermana melliza fue asesinada violentamente, se ha iniciado un juicio contra un (presunto) culpable y debe ayudar a vivir a su madre y a su sobrina de cinco años. La interpretación de Ashton Kutcher lo ubica (quien escribe estas líneas está seguro) entre el mejor actor de su generación). Linda y Walter se conocen en un centro de autoayuda de concurrentes que perdieron a sus seres amados en forma violenta. La cadencia de David Hollander -su sello personal- impone la exposición de amor en todas sus variantes. El hijo de Linda (un excepcional Stephen Hudson) transmite con ademanes el amor que siente por el amante de su madre, y en su sordomudez es capaz de hacerse comprender más que los que lo rodean. Walter ya no lamente su fracaso deportivo, sufre por no haber ayudado a su hermana melliza, violada y quemada al borde de un riacho, donde concurre todos los días a recordarla y despedirse persignándose. Además se gana la vida disfrazado una gallina amarilla repartiendo ofertas para comer pizza: “soy una gallina triste” repite. Gloria, madre de la chica asesinada, consume el fracaso materno y se amarra a su nieta, cuyo padre va a casarse para retornar a la vida y abandonar la desmesura del dolor de trajinar como moribundo). Pero la cadencia de Hollander es esperanzadora. Los objetos se imponen con esa fuerza predicada por Simone de Beavoir, pero llama la atención de los “otros”, que están (estamos) para ayudar (nos ayuden) a sobrevivir. Imperdible filme que muchos rechazarán por la frustración de no toparse con una historia romántica. Falso. Otros alegarán demasiada humedad en los ojos de los personajes sin reparar en las sutilezas diseminadas por un guión impecable: Walter (el enamorado) y Clay (el hijo sordomudo) caminan igual: bamboleantes, no son muy lúcidos, pero superan sus carencias complementándose. Hay escenas estupendas donde el montaje (de la ya popular Lori Jane Coleman) acentúa los sobreentendidos: el baile sensual de Linda, los torpes codazos de Walter en una fiesta, la mirada que transmite un solo ojo provocador sobre la sonrisa de Linda, la confesión de Clay de haberse identificado con sus peces detrás de un vidrio que no puede separarlos del todo. Y sobre todo la mirada inquisidora de ese joven, al final, que nos transmite que las cosas tienen una razón de existir: alertar acerca de la angustia de los demás y de la propia para ayudar en la carrera de vivir en un pueblo con casas que huelen a humedad y frustrados deportistas que se disfrazan de “gallinas” para promocionar pollos en las principales calles. Y hasta nos previene de ese “efecto personal” que es un arma, que podemos emplear erróneamente para destruir a un inocente. Imperdible.


Hernando Harb

DETECTIVE DEE de Hark Tsui - Arnaldo H.Corazza

en 15:47





















DETECTIVE DEE
de Hark Tsui

Título: Detective Dee and the Mystery of Phantom Flame
Título original: Di Renjie
Dirección: Hark Tsui
Producción: Sung Pong Choo
País: China, Hong Kong
Año: 0000
Fecha de estreno: 0000-00-00
Duración: 122 minutos
Género/s: Criminal, Thriller, Acción
Fotografía: Chi Ying Chan
Distribuidora: Detective Dee and the Mystery of Phantom Flame

Cuando la muerte de varios subditos leales amenazan con retrasar la coronación de la emperatriz Wu Zetian, esta manda llamar al detective Dee, experto en aplicar métodos científicos a sus investigaciones, a la vez que maestro de las artes marciales, para que investigue los hechos, a pesar de que fue ella misma quien le mandó al exilio en el pasado.

Mezcla de pelicula epica, historica y policial no hay dudas que DECETIVE DEE es un film que soprende. Es una gran produccion, con un guion que mezcla lo historico con lo fantastico, que con solvencia lleva al cine Hark Tsui. Si bien es un genero que no me atrae demasiado, debo confesar que quede harto satisfecho con el film. Los efectos especiales son fantasticos, dignos de mencionar y elogiar. Buenas las interpretaciones. El film tiene un gran ritmo, no da descansos, y los combates son alucinantes. Nuevamente el cine Chino nos sorprende, con esta produccion muy recomendable.


Puntos de 1 a 5: 4 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

LA DOLCE VITA de Federico Fellini - Arnaldo H.Corazza

en 7:51












LA DOLCE VITA

de Federico Fellini


Título: La dolce vita

Título original: La dolce vita

Dirección: Federico Fellini

País: Francia, Italia

Año: 1960

Duración: 174 min.

Género: Drama, Fantástico

Reparto: Marcello Mastroianni, Anita Ekberg, Anouk Aimée, Yvonne Furneaux, Magali Noël, Alain Cuny, Annibale Ninchi, Walter Santesso, Valeria Ciangottini, Riccardo Garrone, Ida Galli, Audrey McDonald, Polidor, Alain Dijon, Enzo Cerusico, Giulio Paradisi, Enzo Doria, Enrico Glori, Adriana Moneta, Massimo Busetti, Mino Doro, Giulio Girola, Laura Betti, Nico, Domino, Carlo Musto, Lex Barker, Jacques Sernas, Nadia Gray

Productora: Gray-Film

Departamento artístico: Brunello Rondi, Giorgio Giovannini, Lucia Mirisola, Vito Anzalone

Departamento editorial: Adriana Olasio, Vanda Olasio

Departamento musical: Armando Trovajoli, Franco Ferrara

Dirección: Federico Fellini

Diseño de producción: Piero Gherardi

Fotografía: Otello Martelli

Historia original: Ennio Flaiano, Federico Fellini, Tullio Pinelli

Maquillaje: Otello Fava, Renata Magnanti, Sergio Angeloni

Montaje: Leo Cattozzo

Música: Nino Rota

Producción ejecutiva: Franco Magli

Sonido: Agostino Moretti, Oscar Di Santo

Vestuario: Lucia Mirisola Piero Gherardi

Marcello Rubini es un paparazzo en busca de celebridades, que se mueve con insatisfacción entre las fiestas nocturnas que celebra la burguesía de la época. Un día es informado de que Sylvia, una célebre diva del mundo del cine, llega a Roma. Marcello decide que ésta es su oportunidad de conseguir una gran noticia, y perseguirá a esta bella dama por las fiestas nocturnas de la ciudad.

Ver nuevamente La dolce vita, de Federico Fellini, y comprobar que su magia sigue intacta, me ha dado gran placer. Es un film de los años 60, que marca el distanciamiento de Fellini del neorealismo, y el comienzo de su epoca mas simbolica. Fue premiada como mejor pelicula en el Festival de CANNES, prohibida por el Vaticano, y tambien prohibida en la España de Franco, donde se estreno recien en los años 80. Rubini interpretado por el siempre magnifico Marcello Mastroiani, es el nexo que nos permite ingresar a distintos cuadros donde Fellini hace un retrato despiadado de la Roma de esa epoca, refiriendose a la oligarquia, el ambiente cinematografico, la prensa, y tambien la Iglesia. Todo el retrato es corrosivo. La insatisfaccion, el consumo, las vidas vacias. Hay escenas memorables, que marcaron el film en su epoca. El baño de Anita Ekberg en la Fontana di Trevi. El falso milagro de ver a la virgen por parte de dos niños fabuladores, me parece un cuadro genial de un Fellini autentico. Las decadentes fiestas de la aristocracia. Filmada con la maestria de Fellini, con su tecnica y capacidad. Que mas decir que ya no se haya dicho. Los actores que parecen elegidos uno a uno en consonancia a su rol. No se puede dejar de verla, y ver la introduccion de todo lo que Fellini nos aportara despues. Imprescindible.


Puntos de 1 a 5: 5 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

SANGRE DEL PACIFICO de Boy Olmi - Hernando Harb

viernes, 24 de diciembre de 2010 en 16:32





















SANGRE DEL PACIFICO
de Boy Olmi

SANGRE DEL PACÍFICO- Argentina, 2009 Género: Drama Hablada en español y en un dialecto peruano Dirección, Guión (original) y Producción: Boy Olmi Producción ejecutiva: Ricardo Freixa Música: Mariano Otero Fotografía en colores: Ricardo DeÁngelis Montaje: Marcela Sáenz Intérpretes: Delfi Galbiati (el escritor y actor) . Ana Celentano (Sara) – Emilia Paino (Charito) – China Zorrilla (Patrona) – Ezequiel Díaz (Juan) Duración: 100’ Estrenada en la Argentina: noviembre de 2009 Calificación: Todo público

En el making of del DVD, se le pregunta a alguien por qué se dedicó a la producción: la respuesta es por diversión. Ojalá algo de esa sensación (aunque más no sea un mero entretenimiento logrado por una prolija lectura del libreto) se hubiera filtrado en esta opera prima del director Boy Olmi, cuyo suntuoso currículum ofrecido en el bonus es de una presuntuosidad que contagia este filme combinador de simbolismos, fantasías, realidades desgraciadas, una clase media soberbia hasta el absurdo en oposición a una clase humilde esforzada, buenísima como el pan recién horneado y conservadora de dignidad. Hay una secuencia en que un señor (es general del ejército) ante el requerimiento de un realizador de cine que le pide el mejor esgrimista porque lo que necesita para realizar lo que considera su postrer filme le responde: “Bueno, sí. Leí el guión. No entendí nada. Pero me gustó”. Y le consigue al esgrimista, un Juan inocente que viste día y noche de granadero y escucha de labios de su primer amor frases como ésta: “No sé qué piensan los pájaros. Sé como comen. Me gustarían saber qué piensan”. Esto se lo dice cuando el enamorado con actitudes de adolescente le cuenta que tiene un zorzal en la casa de su abuela al que bautizó Zorzal, sin hacer gala de mucho ingenio. Acto seguido le dice a la muchacha, una doméstica en su día libre: “Bésame”. Y se dan un ósculo (in)digno de un adolescente que apenas ve la tele de los domingos. Frases y escenas como ésta abundan con intención algo críptica, y uno espera que la película haya entendido por los asistentes al Festival de Chipre donde se exhibió. Hay escenas insólitas (en la fachada de la Casa de Gobierno, un granadero sufre un desmayo estando de guardia -en San Luis, donde se rodó esta película la canícula debió ser tal que hasta los actores pedían un ventilador-) sin explicación en el guión-. Ejemplos abundan. Falta que aparezca un caballo azabache de San Martín en el patio campero con algún sentido que Olmi podría conocer. Eso sí. Abunda el agua: pileta de natación refrescante, el río, muchas canillas abiertas, baldazos higiénicos en veredas y patios, una jarra llena de agua para limpiar una camisa manchada de sangre. Se supone que la finalidad es simbólica. En cierto modo tal vez lo sea, al igual que los soldados de la Independencia que aparecen en la imaginación del protagonista que quiere filmar una historia del nacimiento de la patria. Pero el resultado ofrecido es: mucha ambición, pocos resultados a la vista. La hija de este hombre -ex actor famoso y director de cine-es Sara, una antropóloga que hace encuesta de mujeres que trabajan de empleadas domésticas: recoge testimonios, tantos que hacen sospechar que Olmi hace una documental acerca de las mucamas que vienen del interior o del Perú (como Charito, protagonista lacónica de esta rebuscadísima historia). Pero no. Nada que ver. Uno se entera que el intelectual barbudo papá de Sara se siente impresionado por Charito sirviendo la mesa en una hermosa casa colonial de una amiga, quien le informa el año de la construcción: antes de 1810. ( La verdad es que está reciclada a la perfección). La impresión de guionista-mucama deviene de una vieja relación que el hombre tuvo cerca del Titicaca con una doméstica llamada Blanca, con la que pasó los momentos más hermosos de su vida. En sus delirios cree que Charito puede ser hija. Todo este pastiche se puede resumir en unas palabras del planificador que prepara su última creación para el depreciado cine argentino: “Me gusta comer mucho budín de pan”. Entonces uno piensa que los ingredientes de su plato preferido hubieran sido de similar simplicidad al pastiche de esta “Sangre…” que no llega al río y que se parece a una mezcla de ceviche (plato peruano elogiado en el desarrollo de este traspié), ensalada de frutas y asado, en cualquier orden. La crítica social fue una presunción (in)grata. Salvo la bellísima fotografía de Ricardo DeÁngelis, los cien minutos de duración se duplican ante la paciencia que posee el espectador ral escuchar diálogos sentenciosos pronunciados por por turno. Olmi no es Ermanno (gran director italiano) ni mucho menos Federico. Hacía falta de un poco de humildad. De haber sido así al espectador le interesaría saber con quién se comunica Sara todas las veces que llama por celular a la “Embajada”. Ya no importa. El interés es casi nulo. Y uno experimenta sed al término de esta proyección dedicada a un gobernador de San Luis que apadrina –en buena (o mala) hora-al cine local, a Chunchuna Villafañe, a Humberto Costantini (h), y hasta a Geraldine Chaplin entre una cincuentena de personas de distinguido apellido y de los otros a los que al final se agradece con esmero.


Hernando Harb

LA MIRADA INVISIBLE de Diego Lerman - Arnaldo H.Corazza

en 16:04





















LA MIRADA INVISIBLE
de Diego Lerman

FICHA TECNICA

TITULO: La Mirada Invisible.
TITULO ORIGINAL: La Mirada Invisible.
GÉNERO: Drama.
DIRECCIÓN: Diego Lerman.
GUIÓN: Diego Lerman & María Meira, sobre la novela “Ciencias morales”, de Martín Kohan. ACTORES: Julieta Zylberberg, Omar Núñez.
PRODUCCION: Nicolás Avruj, Diego Lerman. MÚSICA: José Villalobos.
FOTOGRAFÍA: Álvaro Gutiérrez.
MONTAJE: Alberto Ponce.
DISTRIBUIDORA: Distribution Company.
PAÍS: Argentina.
AÑO: 2010.
DURACIÓN: 95 Minutos.
ESTRENO EN ARGENTINA: 19 de Agosto de 2010.

Persiguiendo un vago, quizá inexistente olor a cigarrillo, María Teresa, preceptora del Colegio Nacional Buenos Aires, comienza a esconderse en los baños de los varones para sorprender a los que fuman y llevarlos ante la autoridad. Poco a poco hace de ello un hábito oscuramente excitante. No es de la violación de las reglas sino de su aplicación a ultranza de donde surgirán la torsión y el desvío, de la rigurosa vigilancia de una completa rectitud, de la custodia inflexible de una normalidad total y atroz.

El film es la versión cinematográfica de Ciencias morales, novela de Martín Kohan, publicada por Anagrama en 2007 y ganadora del premio Herralde. Narra en primer lugar la historia de Maria Teresa, joven de 23 años, de clase baja, que trabaja como preceptora del Colegio Nacional Buenos Aires. Reprimida, sin conocimiento alguno de la realidad que vive el pais, en epocas del gobierno de Galtieri, y en el ocaso de la dictadura militar argentina. Lerman refleja el Colegio Nacional de Buenos Aires de esa epóca,autoritario, represivo, con el mensaje del orden y la autoridad que emanaba de la conduccion del pais. El señor Biasutto, jefe de preceptores, con personalidad autoritaria y con el mensaje de ese proceso, de a poco intenta a invadir de Maria Teresa, que concurre as los baños de varones para investigar si fuman los alumnos alli -esa es la escusa-. La pelicula esta muy bien filmada, con una camara obsesiva que captura cada detalle. Las actuaciones de Julieta Zylberberg y Omar Núñez son estependas logrando cabalmente expresar la psicologia de sus personajes. Debo confesar que al fin un film argentino, el de Lerman, me sorprendio muy gratamente. El final, nada convencional, me parecio fuera de contexto, la hubiera terminado antes. Pero no empaña la calidad del film. Recomendable.


Puntos de 1 a 5; 4 puntos

ARNALDO H.CORAZZA

EL FORASTERO de Rupert Glasson - Hernando Harb

jueves, 23 de diciembre de 2010 en 21:09




















EL FORASTERO
de Rupert Glasson

Título original: “Coffin Rock”, 2009 Origen: Australia – Reino Unido, 2009 Género: Hablada en inglés Género: Drama, Suspenso Dirección y Guionista original: Rupert Glasson Producción: David Lightfoot Música: John Gray Montaje: Adrian Rostirollh Productoras: Ultra Films (Australia) – All Interactivo Enterteinment) Intérpretes: Robert Taylor (Bob) – Lisa Chappell) (Jess) – Sam Parsonson (Evan) – Terry Comilleri (George) – Joseph Del Re (Benny) Estreno mundial: 4 de setiembre de 2009 en Reino Unido No estrenada en la Argentina Duración: 92’ Duración original: 94’ Calificación: Sólo para mayores de 16 años

Es una sutil explicación del llamado instinto ma/paternal y sus consecuencias -desarrollada en un pueblo pesquero australiano- dirigida por el eficiente Ruper Glasson en su tercera película guionada por él como en las anteriores. Una combinación de mucha violencia y angustia psicológica se cierne desde el principio, con la presencia de un niño (rubio) recorriendo un parque ante los ojos de una cámara oculta, la misma que lo fotografiará al final transmitiendo esa mirada de tristeza de los chicos desamparados. Jess y Bob son un matrimonio que (al parecer) no pueden tener hijos. Varios intentos médicos insinúan que el infértil es él. El deseo de ser madre de Jess se manifiesta insistiendo descontrolada sobre su esposo, quien experimenta una sensación de fracaso como hombre, remarcada por la burla de sus compañeros de la fábrica de pescados del poblado (hay un comienzo con un sutil fracaso como pescador que representa su sentimiento de fracaso machista). El clima fotográfico transmite una desesperante gama de claros y de oscuros con insinuantes golpes de tambor y solos de violín que hacen inútiles los diálogos insinuados y monosilábicos. El fracaso del amor es inminente, el deseo reclama ciertas exigencias de la naturaleza que el hombre se ha impuesto. Concurren a una revisión de esperma en una clínica. Allí los observa el telefonista del sanatorio, el joven Evan, quien siente una pasión obsesiva por Jess: anota su domicilio y datos personales como un enfermizo al que le presta su rostro el excelente debutante Sam Personson (actor seleccionado en un casting exigente que los bonus detallan). La pareja regresa al pueblo, el resultado llega, pero -discusión mediante- Bob tira la carta al aire que se “pierde” en un rincón del dormitorio, sin conocer los resultados. La procreación desatiende postergaciones. El “forastero” es Evans, quien arriba al pueblo para concretar su deseo de posesión amorosa. Es un enfermo, cuya psicología es trazada en pantallazos que exigen atención del espectador más disciplinado: no sólo es parricida, es un homosexual no consciente de su condición, casi “amamante” a un cangurito al que matará para usarlo en una secuencia salvaje e inspirar miedo a Jess, sus ojos y labios son cuchillazos en su rostro, sus ademanes y presencias silenciosas se parecen al de un animal joven presto a apoderarse de lo que cree le pertenece. Excelente película de cine independiente, reveladora de prejuicios viriles enmarcados en una población primitiva. Hay secuencias que traducen los deseos de los personajes: Jess observando las larvas en una botella, el avestruz asesinado, el pescado usado como un genital masculino desafiando burlas. Todo en los ropajes manchados de sangre provocados por un Evan que una noche de juerga posee sobre una mesa de cocina a una borracha Evans, quien se cree embarazada del joven visitante que no cesa en su acoso. Es más, Evans exige su derecho a la paternidad. Es su obsesión, su confirmación como hombre que lo redime hasta de haber matado a un padre lisiado. El planteo no deja de mortificar. La ma/paternidad ¿es una necesidad física o espiritual de los seres humanos? ¿Tiene su explicación en el cauto análisis con lupa que Bess hace de los genitales de un pulpo para detectar un enigma sin respuesta inmediata) Pero la carta de la clínica está debajo de la alcoba. Y sólo se conocerá su contenido cuando los más de noventa minutos que dura el filme lleguen a un final intuido y la violencia envuelva al inocente Benny y encubra el paternal George, jefe de la taberna. Cine independiente puro. Un director para seguirlo con detenimiento. Y un interrogante planteado -con astucia cinematográfica diseminada impiadosamente- que pudo haberse descubierto y evitar tanta violencia, con una carta abierta y una lectura a tiempo. Como nos suele ocurrir en esta mezcla de azar, dolor ye impulsos que conforman la vida nuestra de cada día.


Hernando Harb

Cine Club | Powered by Blogger | Entries (RSS) | Comments (RSS) | Designed by MB Web Design | XML Coded By Cahayabiru.com