Aleksandra de Alexandr Sokurov (Rusia y Francia 2007) - Arnaldo H.Corazza

jueves, 14 de octubre de 2010 en 7:33















Aleksandra
de Alexandr Sokurov

Dirección:
Alexandr Sokurov
País: Rusia y Francia
Año: (2007)
Duración: 92 min.
Género: Drama
Guión: Alexandr Sokurov
Producción: Andrei Sigle
Música: Andrei Sigle
Fotografía: Alexander Burov
Montaje: Sergei Ivanov
Vestuario: Lidiya Kryukova
Fecha Estreno: 11-10-2007
Estreno en España: 30-05-2008
Reparto: Galina Vishnevskaya (Aleksandra), Vasily Shevtsov (Denis), Raisa Gichaeva (Malika), Evgeni Tkachuk, Rustam Shakhgireyev, Alexander Aleshkin, Konstantin Gaiduk, Valentin Kuznetsov, Sergei Lobsev, Ali Aliev, Sultan Dokaev, Alexander Udaltsov.

Chechenia, hoy en día. Tropas de posición rusas. Aleksandra Nikolaevna (Galina Vishnevskaya) ha ido a visitar a su nieto, uno de los mejores oficiales de su unidad. Ha viajado hasta allí para pasar algunos días allí descubriendo, en esa convivencia, un nuevo mundo. Se trata de un mundo de hombres en el que no hay mujeres, no hay cariño, no hay consuelo. La vida es insignificante y cada uno la esconde celosamente de los demás. Quizá no hay energía o tiempo para los sentimientos. Cada día, cada hora, todo se debate entre la vida y la muerte. Y a pesar de todo esto, se trata de una comunidad en la que viven personas.

Sokurov es uno de los grandes directores rusos, y no lo vamos a descubrir con este film. Su filmografía, en lo personal me parece deslumbrante. El guion es simple -aunque no tanto-
y parte de la visita de una abuela -la soprano Galina Vishnevskaya- a su nieto oficial ruso, en su unidad situada en territorio Checheno. A partir de la llegada de esta abuela rusa inmanejable al cuartel, Sokurov a ritmo lento, muy lento, va desgranando la vision de esta anciana sobre la guerra. La anciana se mezcla con la comunidad chechena lindante a poca distancia del cuartel, y alli conoce una mujer chechena de su edad, con la que traba amistad, desarrollando dialogos muy fecundos. Obviamente la vision de esta anciana sobre los chechenos, es distinta a la de su hijo y los soldados del cuartel. En una secuencia del film, la anciana rusa de vuelta al cuartel, acompañada por un adolescente checheno, este le manifiesta que quieren la libertad. Y la anciana le responde que ella se consigue no con las armas, sino con la inteligencia. Sokurov, ensaya una vision muy particular sobre la guerra, en el caso a partir de la vision de una anciana rusa. Cuando vuleve a su casa, en tren, la anciana es despedida por mujeres chechenas que le muestran su afecto, y ella invita a su amiga a su casa. Todo un mensaje sobre esta guerra interminable, y como la relacion de los hombres, muchas veces esta por encima de la guerra. Me parecio un film formidable, altamente recomendable. Las actuaciones son excelentes, sobre todo la de la soprano Galina Vishnevskaya, que interpreta a la abuela rusa. Filmada con la maestria de Sorurov.


Puntos de 1 a 5: 5 puntos

ARNALDO H. CORAZZA

EL OCASO DE UN ASESINO de Anton Corbijn - Hernando Harb

en 7:05



















EL OCASO DE UN ASESINO

de Anton Corbijn


Título original: “The American”

Género: Thriller

Dirección: Anton Corbijn

Guión: Rowan Joffe

Sobre la novela “A very private gentleman” de Martin Booth

Producción: Jill Green – Waney Carey – Anne Wingate – Grant Heslov – George Clooney

Música: Herbert Gronëmeyer

Montaje: Andrew Hulme

Fotografía en colores: Martin Ruhe

Casting: Beatrice Kruger

Intérpretes: George Clooney (Jack/Edward) – Violante Placido (Clara) – Bruce Altman (Larry) - Irina Björklund (Ingrid) – Paolo Bonacelli (Padre Benedetto) – Filippo Timmi (Fabio) – Johan Leysen (Pavel) – Lars Hjiel (The hunter)

Hablada en inglés e italiano

Duración original: 105’

Fecha de estreno en la Argentina: 14 de octubre de 2010

Calificación: Sólo para mayores de 16 años

Es un thriller. O pretende serlo. Con un guión inexistente basado en una novela del escritor y poeta inglés Martin Booth (fallecido en 2004), que merecía mejor destino.


El holandés Anton Corbijn viene de filmar algunas mediocridades (como “Control”, 2007) y un montón de videoclips para conjuntos musicales famosos (U2, Depeche Mode). Detrás de las cámaras debió mantener un modesto desempeño de cortos televisivos para difundir la música de cantantes modernos. Aquí no alcanza ni la categoría de artesano incumplidor de lo que indica el guión de turno.

Los tiempos muertos, abundantes en la inconexa trama, los cubre el fotógrafo Martin Ruhe, quien tiene a favor hermosos paisajes de un pueblito italiano, con sus callecitas y edificaciones escalonadas, y un poco de nieve sueca en los primeros tramos. Mucha montaña, poca acción. Demasiadas carreteras, ningún suspenso. Ni siquiera ayuda la débil banda musical, de la que se destaca la insólita inclusión de una canción popular de Carosone (“Tu vuò fa’ la americano”).

Si por instantes la historia hace recordar a un filme de Jean-Pierre Melville (“El samurai”, 1967, con Alain Delon) es pura casualidad. La trama se inicia en un paraje blanco de Suecia cuando el mercenario Jack cumple con su trabajo de asesinar con destreza. De inmediato, su contacto lo envía a un pueblito italiano pacífico y tan solitario que parece que sus habitantes hacen una siesta larguísima o ven muchas telenovelas sin ser molestados. Es un desierto de piedras antiguas y casitas de fachadas coloridas, lleno de recovecos y balconcitos sin flores.

Tiene una misión tan riesgosa que ni el espectador se entera ni siquiera al término de la película. Se verá que cobra muy bien. Todo se desarrolla con una monotonía que puede crispar al más paciente de los humanos. Hace gimnasia, prepara un arma compleja (silenciador incluido) sobre la mesa de la cocina y pese a los consejos de su jefe de no entablar ninguna relación se hace amigo del párroco (un cura parecido a Aldo Fabrizi) que tiene un hijo que trabaja como “doctor de autos”. El sacerdote se da cuenta de que Jack es un “pecador que debería sincerarse con Dios” pese a ser “de esos americanos que se desinteresan del pasado y sólo viven el presente”. Pero el asesino profesional permanece inmutable, le contesta que Dios no se interesa en hombres como él, comen guiso juntos y saborean brandy al aire libre. Nada de interés.

Hasta que el matón que compone George Clooney con su mirada de jugador de póquer en un lugar equivocado, conoce a una mujer sensual y su corazón late al compás de su arrepentimiento por su marginalidad que lo hace pensar en jubilarse y disfrutar de un poco de paz (“Los hombres que ansían vivir pacíficamente es porque han sido pecadores”, sentencia el cura).

Jack va y viene. Sigue con sus ejercicios físicos, practica tiro al blanco, su amante lo descontractura como masajista experta. Así pasa la hora y media del filme distribuido por Sony Pictures. Además no puede dormir sin tener pesadillas, culpa de la conciencia de cuarentón enamorado. En suma, es un solitario que quiere dejar de serlo. Claro, es un poco tarde.

El guión está lleno de cabos sueltos. Va uno como ejemplo: no se sabe cómo la tiradora que va a matar a Jack en una procesión conoce que su presa se va a encontrar con su amante en plena manifestación dedicada a la Virgen. Hay otros más gruesos, pero es preferible no delatarlos porque es el único entretenimiento con que cuenta el espectador para dejar transcurrir esta película inclasificable.

Si hay algo destacable son los semidesnudos de Violante Placido, que debieron figurar en una edición estándar pero disfrutable de Playboy.

Clooney, eso sí, no luce su sonrisa de experto timador. Como coproductor se debe de haber enterado que su desdichado rol no daba para socarronerías coloridas en un escenario que no se parece en nada a Las Vegas.


Hernando Harb

JULIA de Erick Zonca - Hernando Harb

miércoles, 13 de octubre de 2010 en 14:13





















JULIA

de Erick Zonca



Título original: “Julia”

Francia, Estados Unidos, México, Bélgica, 2008

Género: Drama/Policial/Suspenso

Director: Erick Zonca

Escrita por Erick Zonca y Audie Py

Adaptación: Roger Bohbot y Michael Collins

Hablada en inglés y español

Producción: Bertrans Faivre

Fotografía en colores: Yorick Le Saux

Montaje: Philippe Kotlarsky

Decoración de escenarios: Luis Figueroa

Intérpretes: Tilda Swinton (Julia) – Saul Rubineck (Mitch) – Kate del Castillo (Elena) –Aidan Gould (Tom) – Bruno Bicher (Diego) – Mauricio Moreno (José)

Duración original: 144’

No estrenada en la Argentina

Exhibida en la 58ª competición del Festival de Berlín (Selección oficial)


Es la sexta película del francés Erick Zonca (*), un hombre joven que se maneja con un montaje epiléptico y que no define muy bien el género que van a tener sus historias (la de Julia la escribió él inspirándose en Gloria (1980) de John Cassavetes (1929-1989).

Los veinte primeros minutos son impecables. Con una fotografía esfumada y una música de jazz o de hits de hace una década nos presenta a la dipsómana Julia (una excelente Tilda Swinton) en decadencia estrepitosa: pierde su trabajo, amanece en camas ajenas, la despiden del trabajo y sólo cuenta con la amistad de un ex amante, el monolítico Mitch.

Zonca se maneja muy bien en lugares cerrados, con una cámara acosadora que encierra a la protagonista casi hasta chocarla con las paredes o las barras atendidas por un piadoso barman. La mujer, una cuarentona al borde de la miseria (también económica) decide asistir a un centro de alcohólicos anónimos. Conoce a Elena, una mexicana con traumas mentales que resulta ser su vecina. Se entera que la chica fue abandonada por un marido drogadicto y que su pequeño hijo, Tommy de 8 años (magnífico mocoso Aidan Gould), vive con el abuelo, un magnate texano a punto de morir. Elena le hace una insólita propuesta a la beoda Julia: raptar al chico y exigir dinero como rescate para huir a México.

Julia es tan calculadora después de dos vasos de ginebra como un asesino de poca monta después de acribillar a balazos y decide por su cuenta (con pistola en mano y una careta negra para cubrir su enjuto rostro) cometer el secuestro.

Comienza la parte central del filme, que incluye el secuestro en un campito de Los Ángeles y la posterior persecución policial por el desierto. Aquí el director francés no se define entre el género de suspenso o una arbitraria seguidilla de secuencias semipoliciales. Hasta insinúa una relación emocional entre el pequeño y Julia, quien hace lo posible por manifestar un atisbo de afán maternal. En vano. La Swinton no da en el papel -madre de dos hijos en la vida real, protagonista de siete filmes del inglés Derek Jaram (1942-1994), talentoso realizador homosexual que la eligió por su parecido a las mujeres andróginas de Caravaggio- está más cerca de su consagrada actuación en “Orlando” de Sally Potter que de victimaria arrepentida y mitómana con instintos maternos a flor de piel.

Luego viene el larguísimo epílogo. La raptora y el niño (medio maltrecho por el trato) cruzan en un coche robado la frontera y llegan a una tenebrosa Tijuana, donde son confundidos como turistas adinerados de los EE.UU., y la consecuencia estalla: raptan al chico unos bandoleros dignos de una pandilla de un filme de Sam Peckinpah. La gata cae en su propia trampera, unos felinos le creyeron sus delirios de grandeza vociferados en un barcito -tequila de por medio- y se llevan al desdichado niño. Aquí el galo Zonca se pierde en las callejuelas del pueblucho entre rasguidos de mariachis, pierde unidad el guión y el francés no sabe cómo poner la cámara en medio de multitudes foráneas. El montajista debe de haber recibido órdenes y contraórdenes que descuidaron su labor. Para colmo el trabajo de la protagonista se contagia de tanto despiste y recurre a tics y tartamudeos inconvincentes para hacernos creer que el chico le interesa más que los millones de dólares que pidió al abuelo canceroso.

Hay un explícito homenaje a la “Gloria” de Casavettes, pero es una gota en un charco enorme de confusión y desaciertos. El instinto maternal hasta resulta menos que débil en la escena en que Tommy se deja abrazar por la borracha Julia y le observa en primerísimo plano un seno, escena que roza algo de perverso.

La misma Swinton confirma la mala elección de asumir su rol cuando en una entrevista que le hizo en Berlín Vera von Kreutzbruck, lo define como “una personificación de una mujer y no una mujer”. Clarísimo análisis de una gran actriz acerca de un error de casting y acerca de la incapacidad de un director por transmitir lo que Gena Rowlands comunicaba a la platea empuñando un arma mientras descubre que en el fondo de su violencia vive la ternura.

Julia (que carga con dos crímenes, además del delito de secuestro) termina rumbeando al aeropuerto de Tijuana, a pie, sin plata y lloriqueando no se sabe muy bien si por el futuro que le espera o por el espantoso viaje al que sometió a la criatura.

Zonca peca por indefinición múltiple.


Hernando Harb


(*) Director galo de quien se puede mencionar “Le petit voleur” (“El pequeño ladrón”, 1999) y “La vie rêvée des anges” (1998), un par de películas que a veces transitan por el cable. La segunda posee cierto halo místico que la hace curiosamente interesante.

EL HOMBRE SOLITARIO de Brian Koppelman y David Levien - Hernando Harb

martes, 12 de octubre de 2010 en 17:01























EL HOMBRE SOLITARIO

de Brian Koppelman y David Levien


Título original: “Solitary Man”

Estados Unidos, 2009

Género: Comedia dramática

Hablada en inglés y español

Dirección: Brian Koppelman y David Levien

Guión original: Brian Koppelman

Producción:Heidi Jo Markel

Distribuida por Warner Bros.

Fotografía en colores: Alwin H. Huchler

Montaje: Tricia Cooke

Diseño de Producción: Robert Pearson

Música: Selena Arizanovic – Dough Bernheim

Intérpretes: Michael Douglas (Ben Kalmen) – Susan Sarandon (Nancy Kalmen) – Danny DeVito (Jimmy Merino) – Mary-Louise Parker (Jordan Karsch) – Jenna Fisher (Susan Porter) – Imogen Poots (Allyson) – Jesse Eisenberg (Daniel Cheston)

Estreno en la Argentina: 26 de agosto de 2010

Duración original: 90 minutos

Calificación: Sólo para mayores de 13 años


Este primer filme dirigido por el binomio Brian Koppelman-David Levien (trabajaron juntos como guionistas en los últimos años) tiene al personaje central de Michael Douglas (*).

Como protagonista absoluto, al punto de que no hay secuencia en la que no aparezca. Por suerte, la actuación del hijo de Kirk (1916) es excelente lo que facilita que la historia sea digerible y su dominio no perturbe el relato muy bien editado por la eficiente Tricia Cooke.

El “solitario” es Ben, un sesentón, que dilapidó su vida en un vicio que aún lo domina: las mujeres. Es el típico mujeriego, coleccionista empedernido sobre todo de chicas jóvenes, amante de una noche sola, incapaz de brindar afecto, y que en vez de la palabra amor utiliza otra “intercambio” o “retribuciones” según la pésima traducción del subtitulado.

Es un alto ejecutivo de una concesionaria de autos, capaz de arriesgar su prestigio comercial desparramando dinero y poniendo en peligro (hasta perderlo) su empleo muy bien remunerado. Todo por ser un obsesivo del sexo, sin la capacidad de ser amante de una sola mujer y serlo -fugaz y despectivo- de cualquier mujer menor de treinta años que se le cruce por su camino.

Casado con la encantadora Nancy (magnífica Susan Sarandon), padre de una hija admirable y suegro de un muchacho que ve un peligro de conducta para su familia, se niega a que su nieto lo llame abuelo en público y le pide a su hija que tampoco lo llame papá ante la gente. Ben no asumió su edad biológica. Está casado en segundas nupcias con la férrea Jordan (fuera de papel Mary-Louise Parker), una divorciada de un poderoso capitalista con la que tuvo una hija, una veinteañera desinhibida que termina seducida por su padrastro, el débil Ben, quien le imparte clases de cómo tratar al sexo opuesto en la intimidad (lo que la chica aprende tan rápido que las pone en práctica en menos de que cante un gallo).

Ben hace seis años que recibió un parte médico para que se haga una tomografía. Su soberbia le impide admitirse enfermo. La primera secuencia está siendo advertido por un galeno sobre una seria afección cardíaca. Pero él prefiere que “le explote” el corazón antes de interrumpir su afición de mujeriego poco agradecido hacia las mujeres, a las que echa de su dormitorio con una ligereza que tarde o temprano le costará su futuro económico. La hija de Jordan con la colaboración de ésta y de su ex cónyuge se encargarán de darle una lección que lo sume en la soledad que se ha buscado este Ben que descree de la amistad, del amor femenino y practica un cinismo que lo convierte en un envejecido donjuán en un siglo donde la sumisión femenina ha dejado de ser un estandarte medieval (al menos en Occidente).

Ben llega a trabajar como mesero tras un mostrador gracias a la ayuda de Jimmy Merino (un Danny DeVito conmovedor) y hasta perdiendo el cariño de Daniel (Jesse Eisemberg, **), un protegido al que defrauda con su canallesca conducta. (El jovencito se supone que seguirá en el futuro sus enseñanzas pasionales: lo insinúa un intercambio de camisas y el dibujo de un león en la puerta de su humilde casa: Ben se ha proclamado ser un “verdadero león” en la vida.)

Película bien filmada, con un trabajo de Douglas excelente y un reparto de lujo, este “hombre solitario” merece ser analizado entre amigos y medir las consecuencias que trae un machismo ejercitado como deporte y la auténtica belleza de amar a una mujer, como Nancy por ejemplo, capaz de brindarle la auténtica belleza de ese enigma fabuloso que se llama amor.


Hernando Harb


(*) Michael Douglas no está pasando por un buen momento a nivel personal: se le acaba de diagnosticar un cáncer a la garganta y recibió la noticia de que un hijo suyo acaba de ser sentenciado a cinco años de prisión por consumo y tenencia de drogas. El muchacho fue encontrado en un hotelucho de mala fama. Gracias al esfuerzo de su padre y de su madrastra, Catherine Zeta-Jones, consiguió que se rebajara la condena a diez años.

M.D. de recibir el Premio Chaplin en Nueva York, otorgado por su labor en el cine. La distinción se la otorgó la prestigiosa Sociedad Cinematográfica del Center Lincoln.

(**)Jesse Eisemberg es un muy joven actor de promisorio futuro. Su filmografía incluye buenos títulos que filmó siendo apenas un adolescente. Pronto veremos “La Red Social”, un interesante trabajo dirigido por Mark Zuckerberg

TOBRUK de Václav Marhoul. (R.Checa y Eslovaquia 2008) - ARNALDO H. CORAZZA

en 14:50





















TOBRUK
de Václav Marhoul.

Dirección:Václav Marhoul.
País:República Checa - Eslovaquia
Año:2008
Duración:100 min.
Género:Drama
Guión:Václav Marhoul - Stephen Crane
Fecha Estreno:04-09-2008
Estreno en España:2009
Reparto:Jan Meduna, Petr Vanek, Robert Nebrenský, Krystof Rímský, Martin Nahálka, Michal Novotný, Radim Fiala, Matej Hádek, Andrej Polák, Petr Stach, Petr Lnenicka, Matús Krátky, Petr Halberstadt.

SINOPSIS:
La historia de Jiri y Jan, dos soldados checo, luchando junto a las fuerzas aliadas contra los alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial en Tobruk, Libia.

Para los amantes del cine belico esta es una buena opcion. El film de origen checo y eslovako narra la actuacion de las tropas de esa nacionaqlidad, que lucharon contra los alemanes e italianos en Tobruk, Libia. Esta muy bien filmada, con una fotografia sorprendente, y un ritmo mas cadencioso que los films belicos nortamericanos. Indaga sobre la pisoclogia de los personajes, el valor de la amistad, y la desesperacion para mantenerse vivo en un agresivo lugar. Nada tiene que ver esta pelicula conm la filmada por el cine norteamericano y protagonizada por Rock Hudson. No es una pelicula convencional de guerra, donde todo el tiempo se esta luchando, sino mas bien incursiona sobre la psicologia de estos soldados, que soportan momentos limites. En lo personal me gustó, y creo altamente recomendable.

Puntos de 1 a 5: 3 puntos

ARNALDO H. CORAZZA

SHELLEY MALIL, DECLARADO CULPABLE - Hernando Harb

en 7:08



















HOLLYWOOD VIOLENTO

SHELLEY MALIL, DECLARADO CULPABLE

El actor Shelley Malil, el 17 de setiembre pasado fue detenido por la policía californiana acusado de asesinato. El mundillo del cine estadounidense quedó más o menos asombrado ante la noticia.

Malil es un actor que tenía una carrera prometedora no sólo en el ámbito televisivo, también era uno de los más comprometidos actores de comedia en el ambiente hollywoodense. Sobre todo por su eficaz y breve intervención en “The 40 year old virgin” (conocida en la Argentina como “Virgen a los 40.

En el momento de su detención fue acusado de apuñalar a su ex novia en la vivienda de ésta a fines de 2008. Kendra Beebe, a quien atacó e intentó asesinar con un filoso puñal por motivos pasionales.

El tribunal de San Diego, California, lo declaró hoy culpable de intento de homicidio. También fue hallado responsable de ataque con arma mortífera, con el que apuñaló más de veinte veces. El jurado lo absolvió de un tercer cargo, posible robo en la vivienda de la muchacha apuñalada.

El veredicto se emitió tras dos días de deliberaciones, que fueron la continuación de un juicio de tres semanas. La pena puede oscilar entre un mínimo de 16 años de cárcel a cadena perpetua.

La ex novia del actor (de 37 años de edad) se hallaba en la sala cuando se leyó el veredicto. En las escaleras del Palacio de Justicia declaró a los numerosos medios de prensa que “me siento por fin aliviada, pero para me siento por fin aliviada, pero para ser sincera nunca se termina ganando en casos como éstos”. Amplió sus fuertes términos agregando: “Temía que como es actor profesional, la gente fuera a creerse su propio teatro. Me agrada ver que el sistema judicial hizo su trabajo como debía” y afirmó Beebe que su cuerpo está cubierto de cicatrices como consecuencia del hecho.

Shelley Malil a Haziz, un compañero de trabajo del personaje de Steve Carel en la comedia “Virgen a los 40.

HERNANDO HARB

UN DÍA DE SUERTE o COLUMBUS DAY de Charles Burmeister - Hernando Harb

en 7:01



















UN DÍA DE SUERTE o COLUMBUS DAY

de Charles Burmeister


Estados Unidos, 2008

Género: Drama/Suspenso

Dirección y guión original: CharlesBurmeister

Productores: Kevin Spacey, Val Kilmer, Diana Belinetti y Fred Ross

Hablada en inglés

Fotografía en colores: Julio Macay

Sonido: Steve Morantz

Diseño de producción: Linda Burton

Intérpretes: Val Kilmer (John) – Marg Helgenberger (Alice) – Ivana Milicevic (Cheryl) – Bobb’e J, Thompson (Antoine) – Wilmer Valderrama (Max) – Richard Eson (Manny) – Lobo Sebastian (Jimmy Espinosa)

Distribuida por Omega Entertainment New Centurt Arts

Duración original: 90’

No estrenada en la Argentina

Distribuida en DVD: Noviembre de 2009

Calificación: Sólo para mayores de 16 años


El título original es el adecuado y todo un acierto: Día de Colón (el equivalente al Día de la Raza al menos en la Argentina.

El drama del arrepentido John (un impecable Val Kilmer) transcurre el feriado de octubre, que el personaje desconoce, al cual se hace referencia en varias oportunidades en diversos tonos y con distintas intenciones.

El protagonista circula alrededor del Echo Park de Los Ángeles, California, como un lobo en una jaula. Usa su celular para comunicarse (en clave, porque esos artefactos modernos “son para los estúpidos, la policía los detecta con facilidad”) y un teléfono público (el único del lugar, y lo utiliza para despistar).

Lleva una valija repleta de cocaína que quiere vender al mejor postor y que ha robado con un amigo, Leonard, al que la policía atrapó. Como el descubridor de América gira sin hallar una salida ni siquiera un refugio. Pero esa caminata circular le permite tomar conciencia de su vida, ubicar qué rol juega cada uno de sus conocidos en su vida personal y conocer a otras gentes que le permiten tomar una decisión de cambio para bien. No le será fácil.

John entabla una amistad –al principio forzada, luego cordial- con el simpatiquísimo Antoine (el negrito de unos diez u once años Bobbé J. Thompson, un pequeño gran actor en un papel difícil que se roba la pantalla y el afecto del espectador, quien termina aplaudiendo su heroica resolución final). El chico le permite al delincuente echar un vistazo inmediato a su vida pasada. Lo mismo que otros paseantes con los que no intercambia ni una palabra: el hombre mayor que da de comer a las palomas, la pareja que entabla una amistad a la sombra del árbol…

El problema es el contenido blanco de la maleta negra. Su amigo Max le intenta –vía telefónica- conseguir el comprador adecuado. Al final, después de intentonas que provocan su cuota de suspenso, consigue que un matricida llamado Jimmy Espinosa (créase o no está encarnado por un actor llamado Lobo Sebastian) que tiene una cara de malvado capaz de asustar a cualquier habitante de Transilvania.

Charles Burmeister en ésta, su tercera película, alivia la sensación de encierro que padece John a través de flashes de un pasado inmediato, llamadas telefónica (a la traidora amante y a su fiel esposa) y el descubrimiento de una habitación subterránea en la glorieta del parque, un hábitat que juega una función capital en las últimas secuencias, a las que conviene prestarle atención en el juego dramático.

Es un filme muy entretenido, aún no estrenado en la Argentina por esas misteriosas deliberaciones de los titubeantes distribuidores. Les va a gustar a los adictos al cine de suspenso con toques policiales y con una pizca de psicología de entrecasa. El que gusta del buen cine también apreciará el trabajo “circulatorio” de Burmeister eficaz guionista

Pero lo que se destacará por votación unánime es el trabajo del negrito Thompson con sus diveridas digresiones mientras disfruta de un feriado escolar, y la magnífica labor del cada vez más obeso y mejor actor Val Kilmer, de quien recomendamos uno de sus trabajos anteriores:Conspiración”, una remake actualizada de “Conspiración de silencio” (1955, brillante filme del notable John Sturges [1910-1992]).

Las referencias a don Cristóbal Colón y a su itinerario son un placer aparte. Tanto como la frase final de John: “Lo difícil está por venir”.

Agéndela.


Hernando Harb

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